El ministro de Seguridad Nacional israelí difundió un montaje en el que se jacta del endurecimiento de las condiciones en los campos de detención de palestinos. El video, acompañado por la frase “prometimos y cumplimos”, provocó fuertes críticas a nivel mundial.

El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, publicó un video generado mediante inteligencia artificial en el que celebra las condiciones de detención de los presos palestinos y se jacta de la política de endurecimiento aplicada en las cárceles israelíes.
El montaje muestra imágenes ficticias de presos palestinos en condiciones extremas y presenta a Ben Gvir como protagonista de una campaña para restringir su alimentación y sus condiciones de vida. El video está acompañado por la frase “prometimos y cumplimos” y rápidamente superó los dos millones de reproducciones en redes sociales.
La publicación generó una ola de críticas, especialmente por el uso de imágenes creadas con inteligencia artificial para convertir el sufrimiento de los detenidos en una pieza de propaganda política. Sus críticos señalaron además que el video presenta como un logro las medidas destinadas a empeorar las condiciones de los presos palestinos.
Una política de “endurecimiento”
Desde que asumió como ministro de Seguridad Nacional, Ben Gvir impulsó una política de “endurecimiento” de las condiciones de detención de los presos palestinos, con restricciones sobre alimentos, productos básicos y otras condiciones de vida dentro de las cárceles.
El video fue publicado un día después de que el propio Ben Gvir difundiera otro registro, esta vez de imágenes reales, de una visita a las celdas de mujeres palestinas en la prisión de Damon, cerca de Haifa. En esas imágenes, el ministro se dirige a las detenidas y se burla de sus reclamos por las condiciones de vida, entre ellos la falta de agua, higiene y atención médica.
La difusión de ambos videos volvió a generar cuestionamientos sobre el uso de los presos palestinos como material de propaganda política por parte del ministro ultraderechista, particularmente en un contexto en el que busca consolidar su posición ante el electorado de derecha israelí.
Según la información difundida por Al Jazeera, en las cárceles israelíes se encuentran actualmente más de 9.500 presos palestinos, entre ellos unas 90 mujeres.


