A CASI 50 AÑOS DEL SECUESTRO DE RODOLFO WALSH, CONDENARON A UNO DE SUS SECUESTRADORES

El represor Gonzalo “Chispa” Sánchez recibió 16 años y 8 meses de prisión por 178 secuestros cometidos en la ESMA. Había participado del operativo en el que fue capturado el autor de Operación Masacre, cuya desaparición sigue sin esclarecerse por completo.

El represor Gonzalo “Chispa” Sánchez recibió 16 años y 8 meses de prisión por 178 secuestros cometidos en la ESMA. Había participado del operativo en el que fue capturado el autor de Operación Masacre, cuya desaparición sigue sin esclarecerse por completo.

Gonzalo “Chispa” Sánchez, exoficial de inteligencia de la Prefectura Naval e integrante del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA, fue condenado a 16 años y 8 meses de prisión por su participación en 178 secuestros durante la última dictadura. Entre las víctimas estuvo Rodolfo Walsh, secuestrado el 25 de marzo de 1977, un día después de que difundiera su célebre Carta Abierta a la Junta Militar.

El Tribunal Oral Federal 5 consideró probado que Sánchez fue coautor de los secuestros y que los hechos constituyeron crímenes de lesa humanidad. La sentencia fue dictada por unanimidad y también estableció su inhabilitación absoluta. Los fundamentos se conocerán el 22 de octubre.

Sánchez tenía 25 años cuando fue secuestrado Walsh. Había ingresado a la Prefectura en 1975 y luego fue destinado a la ESMA, donde integró el Grupo de Tareas encargado de los operativos de secuestro, los interrogatorios bajo tortura y la custodia de los prisioneros. Al menos 33 sobrevivientes lo identificaron como “Chispa” u “Omar” y señalaron su participación en distintos procedimientos represivos.

La fiscalía había acusado a Sánchez por 179 hechos y solicitado una pena de 25 años. Los fiscales Félix Crous y Marcela Obetko sostuvieron que tuvo una participación directa en los operativos, los interrogatorios y la custodia de secuestrados, y que además funcionó como enlace entre la Prefectura y la Armada.

Entre las pruebas utilizadas durante el juicio hubo testimonios de sobrevivientes y documentación producida por la propia estructura militar. Sánchez había sido condecorado por Emilio Massera en 1978 junto con otros integrantes del Grupo de Tareas de la ESMA. También recibió la Medalla al Heroico Valor en Combate por su actuación durante la denominada “guerra contra la subversión”.

Uno de los testimonios más relevantes fue el de Domingo Maggio, un militante montonero secuestrado en la ESMA que logró escapar en 1978 y posteriormente fue asesinado. Maggio había dejado registrado que Sánchez, conocido como “Chispa”, hablaba dentro de la ESMA sobre el sistema utilizado para eliminar a los prisioneros y los llamados vuelos de la muerte.

El secuestro de Walsh

Rodolfo Walsh tenía 50 años cuando fue emboscado por un grupo de tareas en la zona de San Juan y Entre Ríos, en Buenos Aires. La reconstrucción judicial estableció que entre 25 y 30 integrantes de la patota participaron del operativo, desplegados en varios vehículos.

Walsh advirtió la emboscada y resistió con un arma calibre 22. Fue alcanzado por varios disparos, trasladado a la ESMA y posteriormente desaparecido. Sus restos nunca fueron encontrados.

El escritor había salido de San Vicente hacia Buenos Aires después de terminar y comenzar a distribuir su Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar, fechada el 24 de marzo de 1977, al cumplirse un año del golpe de Estado.

En ese texto denunció el terrorismo de Estado, los secuestros, las torturas y las desapariciones, pero también vinculó la represión con el programa económico de la dictadura. Un día después de terminar la carta, fue secuestrado.

Quince años prófugo

Sánchez fue declarado rebelde por la Justicia argentina en 2005 y permaneció prófugo durante 15 años. En 2011 fue localizado en Brasil y posteriormente detenido, aunque consiguió recuperar la libertad mientras se tramitaba su extradición.

En 2017, el Supremo Tribunal Federal de Brasil autorizó su extradición a la Argentina por el delito de secuestro. La decisión tuvo una consecuencia jurídica importante: como las víctimas permanecían desaparecidas, la privación ilegal de la libertad podía considerarse un delito permanente.

En 2020 volvió a ser localizado en Brasil. Fue detenido en mayo de ese año, en plena pandemia de coronavirus, y extraditado apenas seis días después. El 14 de mayo cruzó la frontera por Foz de Iguazú y quedó finalmente a disposición de la Justicia argentina.

El juicio comenzó en octubre de 2025. Casi medio siglo después del secuestro de Walsh, Sánchez terminó condenado por su participación en los crímenes cometidos por el aparato represivo de la ESMA.

La querella encabezada por Patricia Walsh, hija del escritor, y el sobreviviente Carlos Lordkipanidse había pedido que los hechos fueran considerados genocidio. Abuelas de Plaza de Mayo, además, había solicitado que se reconociera específicamente la violencia ejercida contra las mujeres secuestradas, en particular contra las embarazadas.

La condena no alcanza a todos los crímenes atribuidos a Sánchez: el alcance del juicio quedó limitado por las condiciones bajo las cuales Brasil autorizó su extradición. Sin embargo, los testimonios y documentos incorporados al debate permitieron reconstruir su participación dentro de una de las principales estructuras represivas de la dictadura.

Rodolfo Walsh continúa desaparecido. Uno de los integrantes del grupo que participó de su secuestro recibió, casi 50 años después, una condena por los crímenes cometidos en la ESMA.

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