Adriana Baravalle fue presentada por el Gobierno como doctora en Inteligencia Artificial. Una denuncia penal afirma que se trata de un título otorgado por una universidad trucha, que cobra US$400, sin examen y sin acreditar estudios previos.

La llegada de Adriana Baravalle a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología quedó bajo la lupa por sus antecedentes académicos. La funcionaria fue presentada por el Gobierno como doctora en Inteligencia Artificial, pero una denuncia penal presentada por la diputada Marcela Pagano cuestiona el origen y la validez de ese título.
La presentación judicial incluye una particular “compra de prueba” realizada por Pagano para investigar las condiciones en las que la American Andragogy University (AAU), de Hawái, ofrece sus programas doctorales. Según la denuncia, la legisladora logró acceder a un supuesto doctorado en Inteligencia Artificial por US$400, pese a que la propia universidad publica un precio de US$7.000 para su programa doctoral.
De acuerdo con la documentación incorporada a la causa, Pagano fue contactada por representantes de la institución después de consultar cómo podía obtener un doctorado en IA. Le ofrecieron una supuesta beca que no había solicitado y finalmente pudo formalizar su admisión luego de pagar US$400. Según la denuncia, no tuvo que rendir un examen ni acreditar previamente un título universitario y recibió la documentación correspondiente en apenas ocho días.
El dato adquirió relevancia porque Baravalle figura públicamente como “PhD in Artificial Intelligence”. En su perfil de LinkedIn no aparece identificada la universidad que habría otorgado ese título, mientras que al anunciar su designación el Gobierno sí la presentó como doctora en IA. Javier Milei, además, la había definido públicamente como una “eminencia en ciberseguridad y doctora en IA”.
Pagano pidió que la Justicia determine qué estudios realizó efectivamente Baravalle, qué institución emitió su doctorado, bajo qué condiciones lo obtuvo y cuál es el reconocimiento académico del título. La denuncia alcanza también a los responsables de la American Andragogy University y a quienes pudieran resultar involucrados.
La presentación plantea posibles delitos como falsedad ideológica, uso de documento falso y estafa. Se trata, sin embargo, de hipótesis formuladas por la denunciante: la existencia de la denuncia no demuestra que el título de Baravalle sea falso ni que la funcionaria haya cometido un delito. Eso deberá establecerlo la investigación judicial.
La AAU ya había sido cuestionada en otros países de la región. En Perú, un exministro de Ambiente debió dar explicaciones por un doctorado obtenido en esa institución. En Panamá, la Universidad Autónoma de Chiriquí revocó en 2025 cargos docentes de personas que habían presentado títulos de esa universidad y dejó sin efecto su validación para concursos y ascensos. En 2026, además, el Ministerio Público panameño abrió una investigación por títulos no reconocidos.
Además del doctorado en IA, la trayectoria académica de Baravalle incluye una maestría en Ciencia de Datos de la Universidad Austral y estudios de doctorado en Ingeniería en la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), según los antecedentes incorporados a la denuncia. La Justicia deberá ahora determinar si el doctorado con el que fue presentada oficialmente como especialista en Inteligencia Artificial tiene respaldo académico válido.

