Literatura.Dictadura, urbanismo modernizador, violencia estatal; memoria de los barrios demolidos; velocidad y capitalismo. Estos poemas de Nuria Suaya (Buenos Aires, 1999) articulan una voz inesperada, un objeto consciente, un Angelus Novus para la historia argentina. “Todo documento de cultura…”. Debajo del asfalto hay historias. La ciudad es un palimpsesto.
Manifiesto AU1*
Soy la autopista 25 de Mayo.
Soy un instante de Dellepiane a Huergo.
Soy un dispositivo de control
montando un horizonte inmóvil
para evitar tu desvío.
Soy aquel primer latido
de la ciudad arterial fantaseada
del sueño húmedo de mi impulsor
mi casa-cazador mi intendente de facto
gran brigadier Cacciatore
que sobre un mapa trazó una línea
sin ver la calle ni ensuciarse el zapato
de la mugre que evitó soy
el asfalto mojado
brillante ante los vehículos soy
la senda del silencio
el rugido fatal de las topadoras
demoliendo viviendas para construirme soy
el martillo incesante de los obreros
los vecinos y escombros de Chacabuco
los vecinos rebeldes de Curapaligüe.
Soy también el rumor de la noche
inundando las calles del sur del sur
que del sur nace y al sur se muere
que al cielo mira y al suelo desoye
mientras aves rapaces sobrevuelan sus restos
soy mis restos en la reserva ecológica natural
piedra triturada que terminó en el río
y como un río artificial desemboca
en un movimiento bruto
una risa veloz
una ruta fugaz
que a sus costados ignora
la sangre de esta ciudad
una ciudad que los militares
soñaron para ellos mismos.
[*Nombre técnico de la autopista 25 de Mayo de CABA., construída en 1980 durante la dictadura cívico militar de 1976 a 1983 en Argentina bajo la intendencia de Osvaldo Cacciatore.]
AU1 interroga al Ford Falcon verde
Ford Falcon verde rumiante sobre mi cuerpo entre pistas
con tu disfraz de soldado, sin matrícula ni sol
¿a dónde vas, tan apurado sobre el mortero nocturno?
Buscás en la larga noche el atardecer de alguien más
que llega tarde al chisme de su propio velo
velás por que el amanecer vele de vuelta
otra fotografía familiar
cuna robada en tu frente enchapado
bajo esa firma de complicidad,
¿a dónde vas?
Tan apurado atropellando sueños
tan apurado contra tu bomba de freno
que alguna vez fue un corazón
latiendo a tanta velocidad
tanta velocidad
tanta velocidad, ¿para qué?
La Ciudad Arterial, según Guillermo Laura*
Una ciudad conectada dispone de la velocidad
y en consecuencia dispone del éxito.
No importa su origen sino el destino:
Los Ángeles, Nueva York, Chicago,
solo al mirar hacia arriba
sus autopistas para elevar las nuestras
seremos ricos en la ciudad del futuro.
Será la ciudad de finos
grandes altísimos rascacielos
una población de edificios
abiertos hacia el espacio infinito
sobre el río más ancho del mundo,
un camino derecho hacia la modernidad
la dilatada pampa bonaerense
matriz de tierra arrasada
para el progreso.
[*Guillermo Laura fue el ideólogo de la AU1 y autor del libro La ciudad arterial, donde desplegó su plan para construir 9 autopistas en CABA.]
Sueña AU1
Sueño en mi cuerpo con el vapor de una nueva mañana
silenciosa húmeda esperanzadora
ya sin smog, llena de niebla
donde los autos chirriantes
sobre el concreto de mi corazón
no sean más que tiernas
lentas ovejas eléctricas
inofensivas máquinas sin obediencia
soñando con ser árboles entre sus raíces soleadas
esta noche de androides la distopía porteña
me arropa cual madre fantasma
y sueño como sin nadie yendo voy
a ningún lado, a mi destino
a transformarme en el río
donde me esperan mis restos, por ellos sueño
con inundar esta ciudad
de mis ideas subversivas volcadas
como vehículos caídos del borde
sueño con algo, ser algo
distinto a una daga
ya no una línea en el mapa
cortando la ciudad en dos
sino un desafío
una gota de agua
manchando
el límite imposible del plano.
AU1 llama a la calle Perón
¿Cómo se siente llevar
tu nombre? ¿Cómo se siente escuchar
a esos peatones distraídos
que al pisarte olvidan cualquier historia,
cómo se siente escucharlos
nombrarte con el nombre que tenés?
Ya no enterrado cual diario Democracia
ya no proscripto por ningún decreto
ya no Cangallo
Si no calle cubierta cuadra a cuadra por carteles
que con sus letras blancas gritan la voz
de tu verdadero nombre:
Teniente General Juan Domingo Perón.

Nuria Suaya nació en Buenos Aires en 1999. Además de escribir, es realizadora y sonidista audiovisual. Participa de la coordinación del ciclo “Un sapo intuitivo”, del taller homónimo organizado por Javier Roldán. Publicó los libros Ni una jugada por el amor (Dragones de Papel Editorial, 2023) y Samar (Patronus Ediciones, 2025). A partir de los poemas de este último, codirigió junto a Facundo Rodríguez Alonso los cortometrajes: Cedro libanés estrenado en 16° AL ESTE (mención especial), proyectado en 19° FIC GIBARA (mención especial), y 21° FICDH; y Auda con estreno en 13° FIDBA. Actualmente escribe una serie de poemas sobre la autopista 25 de Mayo, que forman parte de un proyecto transmedia junto a este mismo director.


