El diputado de La Libertad Avanza aseguró que durante la dictadura “no hubo genocidio” y sostuvo que existió un plan de las “fuerzas subversivas terroristas”. El legislador había sido señalado como organizador de la visita de diputados oficialistas a Alfredo Astiz y otros represores condenados.

Beltrán Benedit volvió a defender a los represores de la última dictadura y negó que en la Argentina haya existido un genocidio. El diputado de La Libertad Avanza hizo las declaraciones durante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados, en medio del debate por la Ley de Soberanía Nacional, y provocó un fuerte cruce con el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez.
Benedit tomó la palabra después de que el diputado Aldo Leiva lo señalara como uno de los responsables de la visita que legisladores libertarios realizaron en 2024 al penal de Ezeiza, donde se reunieron con Alfredo Astiz y otros represores condenados por delitos de lesa humanidad. “Hemos callado mucho tiempo por lo que hoy hemos mencionado acá y es hora de poner verdad sobre tanta mentira”, sostuvo el libertario.
En ese marco, afirmó que lo ocurrido durante la última dictadura “no fue un genocidio”. Según su interpretación, “sí hubo un plan”, pero correspondió a “las fuerzas contrarias que combatieron, que fueron las fuerzas subversivas terroristas”.
La intervención generó la reacción inmediata de Martínez. “Nadie te aludió, vos fuiste a visitar a genocidas”, le respondió el diputado peronista, antes de agregarle: “Andá a visitar a Astiz”. Incluso algunos legisladores oficialistas intentaron interrumpir la exposición de Benedit mientras el presidente de la comisión, Carlos Zapata, procuraba ordenar el debate.
La defensa de la visita a Astiz
Lejos de tomar distancia del encuentro de 2024, Benedit volvió a justificarlo. “En este país, es una buena costumbre para la gente de fe, para los cristianos, acompañar a los enfermos, visitar a los presos y ayudar a los necesitados”, sostuvo para explicar su presencia en el penal de Ezeiza.
En aquella oportunidad, una delegación de diputados de La Libertad Avanza se reunió con represores condenados, entre ellos Astiz, Mario Marcote, Juan Carlos Vázquez Sarmiento, Miguel Britos, Carlos Suárez Mason, Antonio Pernías, Adolfo Donda, Gerardo Arráez y Raúl Guglielminetti, entre otros.
Benedit fue señalado entonces como uno de los organizadores de la visita. La diputada Lourdes Arrieta, quien posteriormente abandonó el bloque libertario, había participado del encuentro y luego expuso públicamente detalles de aquella reunión.
El diputado tampoco se limitó a aquella visita. En otra oportunidad había concurrido al penal de Campo de Mayo, donde se reunió con represores detenidos. Después del encuentro publicó un mensaje en el que reivindicó a los condenados y aseguró que trabajaban “por la pronta liberación de todos los patriotas”.
El repudio de organismos de derechos humanos
Las nuevas declaraciones provocaron críticas de referentes de los organismos de derechos humanos. Ernesto Gayá, integrante de H.I.J.O.S. e hijo de desaparecidos, consideró que las expresiones de Benedit forman parte de un intento de tergiversar la historia y relativizar los crímenes de la dictadura.
Gayá señaló además que uno de los represores que participó de aquella reunión, Raúl Guglielminetti, fue responsable de crímenes contra integrantes de su familia. “Lo que pretendemos es que la historia de nuestras tragedias familiares no sea mercancía para la baja política, la tergiversación de los hechos y el intento de reescribir la historia”, planteó.
También se expresó Victoria Donda, nieta recuperada y exdiputada. “Es una buena costumbre llevar una flor a los seres queridos. También es una buena costumbre crecer conociendo a tus padres y abuelos. Digan dónde están los detenidos desaparecidos”, escribió en sus redes sociales.
El diputado Esteban Paulón, por su parte, manifestó su preocupación por la naturalización de este tipo de discursos. “Me dejó la sangre helada”, afirmó, y advirtió sobre lo que consideró un avance de las posiciones que reivindican a la dictadura dentro del oficialismo.
El episodio terminó provocando un escándalo en el plenario, donde el debate había transcurrido hasta entonces sin mayores sobresaltos. Las declaraciones de Benedit volvieron a poner en el centro de la discusión la reivindicación de los represores dentro de sectores de La Libertad Avanza y los intentos de relativizar los crímenes de la última dictadura.


