La Libertad Avanza consiguió dictamen para modificar la Carta Orgánica del Banco Central, aunque debió enfrentar objeciones de sus propios aliados por los expositores convocados. El proyecto busca prohibir el financiamiento del Estado mediante la emisión de dinero y habilitar el uso de efectivo bancario como encaje.

El oficialismo consiguió avanzar en Diputados con uno de sus proyectos económicos centrales: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa obtuvo dictamen de mayoría con 42 firmas sobre 73 diputados presentes y quedó lista para ser llevada al recinto, en una jornada atravesada por cruces con bloques aliados y cuestionamientos de la oposición.
La propuesta busca prohibir por completo que el Estado financie sus gastos mediante la emisión de dinero, uno de los pilares del programa económico de Javier Milei. A pedido del radicalismo, el texto incorporó modificaciones para precisar el alcance de la reforma y permitir que el efectivo que los bancos mantienen en sus tesoros pueda ser computado como encaje.
El debate estuvo marcado, sin embargo, por la polémica alrededor de los economistas invitados a exponer. Diputados de Unión por la Patria abandonaron una de las reuniones luego de cuestionar que no hubieran sido convocados los especialistas que participaron en la elaboración del proyecto y que, en cambio, se escuchara a economistas identificados con el oficialismo.
Uno de ellos fue Miguel Boggiano, quien lanzó duras críticas contra gobiernos de distintas épocas y sostuvo que utilizaron el Banco Central para “estafar” a la sociedad argentina. Sus declaraciones generaron un fuerte cruce con el diputado del PRO Fernando De Andreis, quien cuestionó que una exposición técnica se transformara en una intervención política.
El conflicto obligó al jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, a pedir disculpas a los diputados del PRO, la UCR y el MID por las expresiones de los invitados. Finalmente, De Andreis acompañó el dictamen. Eduardo Falcone, del MID, decidió no firmarlo y calificó a Boggiano y a otro de los expositores, Ramiro Castaneira, como “payasos fanáticos”.
También avanzó Inocencia Fiscal II
En la misma jornada, el oficialismo consiguió dictamen para el proyecto de Inocencia Fiscal II, aunque tuvo que introducir cambios para reunir el respaldo de los sectores dialoguistas.
Uno de los principales puntos modificados fue la exclusión de funcionarios y exfuncionarios de los beneficios del Régimen Simplificado de Ganancias. El nuevo texto establece que quienes hayan ocupado cargos de alta responsabilidad pública durante los últimos cinco años, además de sus cónyuges o convivientes, no podrán acceder al régimen.
La restricción, sin embargo, no alcanza a la posibilidad de exteriorizar dólares o fondos no declarados. El proyecto mantiene así el objetivo central del Gobierno: flexibilizar el régimen tributario para incentivar el ingreso al sistema financiero de dinero que permanece fuera de los circuitos formales.
Desde la oposición cuestionaron el proyecto por considerar que prioriza a los grandes contribuyentes mientras deja en segundo plano a las personas endeudadas. Nicolás del Caño, del Frente de Izquierda, sostuvo que la iniciativa constituye una protección para grandes evasores, mientras que Carlos Castagneto, de Unión por la Patria, reclamó que el debate se postergue hasta después de la presentación del Presupuesto 2027.
Ambos proyectos quedaron encaminados para una eventual sesión el miércoles 26 de agosto, aunque el oficialismo deberá volver a negociar con sus aliados para garantizar los votos necesarios en el recinto.


