Un decreto firmado por el presidente Javier Milei habilitó que el Servicio Meteorológico para la Navegación Aérea pueda ser prestado por terceros, en paralelo a los despidos y denuncias de vaciamiento en el Servicio Meteorológico Nacional. La medida introduce un cambio en el esquema operativo al permitir la participación privada en un área considerada estratégica.

La disposición, formalizada a través del DNU 274/2026, establece que la Empresa Argentina de Navegación Aérea será la encargada de garantizar el servicio, con la posibilidad de tercerizarlo. El anuncio se conoció el mismo día en que trabajadores del organismo evaluaban medidas de fuerza en rechazo a unos 140 despidos, protesta que fue declarada ilegal por el Gobierno. Desde el sector advierten que la combinación de recortes y apertura a privados impacta sobre el funcionamiento del sistema.
Desde el Centro Argentino de Meteorólogos alertaron que la medida implica “un avance hacia el desmantelamiento” del organismo y señalaron que la meteorología aeronáutica es un componente central para la seguridad operacional. En ese sentido, remarcaron que el SMN es actualmente la única institución con personal certificado bajo normas internacionales, además de operar un centro regional que calibra instrumentos utilizados en aeropuertos del país y la región.
A su vez, especialistas advirtieron sobre el impacto del desfinanciamiento. Según indicaron, la eliminación de ingresos provenientes de tasas aeronáuticas afecta una fuente clave de recursos, en un contexto donde la deuda acumulada superaría los 60 millones de dólares. “Desfinanciar al SMN y habilitar la tercerización deja al sistema aeronáutico en una situación de vulnerabilidad extrema”, señalaron.
En paralelo, trabajadores nucleados en ATE sostienen que los despidos ya afectan el funcionamiento cotidiano. Denuncian el cierre de estaciones meteorológicas en distintas provincias y cambios en los esquemas de medición, con menor cobertura horaria. “Se ve afectado el monitoreo de la atmósfera y los pronósticos van a estar más debilitados”, advirtieron desde el sector.
El conflicto se inscribe en una serie de medidas que impactaron sobre el organismo desde el inicio de la actual gestión, incluyendo intentos de reorganización institucional, cuestionamientos a sus autoridades y recortes de personal. La apertura a la participación privada en servicios meteorológicos aeronáuticos suma un nuevo capítulo a ese proceso.


