Sin comunicación oficial, se suspendieron todas las acreditaciones y se cerró el acceso a la sala de prensa. La medida coincide con la visita del empresario tecnológico Peter Thiel a la sede del Ejecutivo.

El gobierno de Javier Milei dispuso este jueves la prohibición total de ingreso para periodistas acreditados en la Casa Rosada, en una decisión que no fue acompañada por explicaciones públicas. La medida implicó además la desactivación de los accesos biométricos de los trabajadores de prensa que cubren de manera cotidiana la actividad oficial en Balcarce 50, lo que en los hechos supuso el cierre de la sala destinada a medios.
Desde distintos espacios periodísticos señalaron que se trata de un hecho inédito. “El gobierno nos sacó la acreditación a todos los periodistas. Por tiempo indefinido no vamos a poder ingresar donde se toman las decisiones”, expresó la periodista Tatiana Scorciapino. La restricción se produce semanas después de un episodio similar que había afectado a un grupo reducido de medios y que, tras más de diez días de vigencia, había sido revertido.
En esta oportunidad, la disposición alcanzó a todos los medios acreditados, cerca de medio centenar, lo que configura un escenario de fuerte tensión con la prensa. La decisión coincidió con la visita al país del empresario tecnológico Peter Thiel, figura influyente en el ecosistema de Silicon Valley y vinculado al vicepresidente estadounidense JD Vance. El encuentro con Milei estaba previsto en la sede de gobierno.
De manera extraoficial, desde el entorno oficial deslizaron que la medida respondería a una acción preventiva ante un supuesto caso de espionaje y a una investigación periodística en curso. Sin embargo, la ausencia de una comunicación formal alimentó las críticas y encendió alarmas en torno a la libertad de prensa y el acceso a la información pública, en un contexto donde la relación entre el Gobierno y los medios atraviesa un clima de creciente confrontación.


