La «guerra de palabras» del oficialismo, las promesas económicas incumplidas y el manejo de expectativas como estrategia, el kirchnerismo como fantasma político de la derecha, las tensiones entre Karina Milei y Santiago Caputo, la incomodidad de Bullrich dentro del esquema libertario y el posible retorno de Macri; por Martín Gambarotta.
Los libertarios plantean una guerra de palabras. Las encuestas no le dan bien. Hace poco alguien en la calle le dijo a un periodista: las cosas no están como el Gobierno dice que están. El Gobierno quiere que la población crea que las cosas están como dice que están. Los funcionarios del Presidente libertario Javier Milei se sienten en una pulseada verbal con los críticos. Milei mismo se quejó del retrato que el periodismo hace de la situación económica. La cobertura de la prensa, dijo Milei, no es “justa”. La vida capitalista nunca es justa.
El problema para el oficialismo es que lo que dice tiene poca vida útil. Milei y su Ministro de Economía Luis Caputo cuando el año arrancaba juraron que la inflación para agosto “empezaría con 0”. Eso no va a suceder. Después, Milei le declaró a un periodista que el Jefe de Gabinete Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito, tenía lista para presentar su declaración jurada de bienes. En el juzgado todavía esperan la declaración de Adorni.
Sería fácil llegar a la conclusión de que Milei y Caputo mienten, pero en realidad lo que intentan es ir manejando las expectativas. Se comportan como vendedores de autos usados, hacen lo que pueden con el material que tienen.
Sería fácil llegar a la conclusión de que Milei y Caputo mienten, pero en realidad lo que intentan es ir manejando las expectativas. Se comportan como vendedores de autos usados, hacen lo que pueden con el material que tienen.
Caputo en especial llora todo el tiempo en público porque se instaló que gran parte de la población no llega a fin de mes. Declara que el Gobierno sacó a 12 millones de personas de la pobreza. Dice que el año que viene Milei gana la reelección caminando porque “la economía le ganará a la política”. Caputo muestra sus gráficos con entusiasmo. Los gráficos que no muestran son los que indican una caída en el consumo masivo y los salarios perdiendo contra la inflación. Estos son los indicadores que Caputo tiene que mejorar para que los libertarios respiren tranquilos electoralmente el año que viene.
La mayor parte del tiempo el kirchnerismo no existe para los liberales, salvo cuando Caputo lo resucita y dice que no hay que dejarse “psicopatear” por el kirchnerismo.
No todo lo que dice Milei es un bolazo. Entrelíneas avisa: “la estabilidad monetaria y el orden macroeconómico general, si bien son imprescindibles, no son el motor del crecimiento”. Fue más lejos aún: “Es condición necesaria pero no suficiente”.
La alucinación liberal crónica es que lo que hace falta para crecer son inversiones. Si esas inversiones no llegan entonces Milei estará en problemas y, guiándose por estas declaraciones, lo sabe.
La alucinación liberal crónica es que lo que hace falta para crecer son inversiones. Si esas inversiones no llegan entonces Milei estará en problemas y, guiándose por estas declaraciones, lo sabe.
El caso Adorni sigue latente. Las encuestas muestran que la gran mayoría de la población pide que Adorni renuncie. El contenido de la declaración jurada de Adorni es una novela pendiente con final abierto. La guerra de palabras (y gestos) también se aplica a la interna libertaria. Milei encabezó las celebraciones del 25 de Mayo y hubo roces entre su hermana Karina Milei, la secretaria general de la presidencia, y algunos miembros del Gabinete y legisladores que están disconformes con el manejo del caso Adorni.
La Senadora libertaria Patricia Bullrich escenifica su incomodidad, su lenguaje corporal lo dice todo. Circularon versiones de que Karina Milei, que sostiene a Adorni, relegó a Bullrich en los festejos por sus críticas. Bullrich, dentro de la debacle libertaria, mide bien en las encuestas y por momentos ensaya gestos presidenciales. Le ofrece una salida de emergencia a los poderes fácticos.
La derecha especula ante el posible colapso de Milei: piensa que puede seguir gobernando. Bullrich aparece como opción para los que prefieren ignorar la existencia del voto kirchnerista. Resurge la figura del expresidente liberal Mauricio Macri, jefe del partido PRO.
Los liberales se mofan del peronismo pero lo ven por todas partes. “Algunos militan con sotana el regreso del peronismo”, dijo el diputado libertario “Bertie” Benegas Lynch. Es la ansiedad fantasmagórica clásica del liberalismo.
Milei recibió los comentarios con indirectas críticas del arzobispo de Buenos Aires durante la ceremonia religiosa el 25 de Mayo. El arzobispo se quejó de los que se refugian detrás de un teclado para desatar una especie de terrorismo: la guerra de palabras.
Los liberales se mofan del peronismo pero lo ven por todas partes. “Algunos militan con sotana el regreso del peronismo”, dijo el diputado libertario “Bertie” Benegas Lynch.
Es la ansiedad fantasmagórica clásica del liberalismo.
Los libertarios sienten que la economía está bien y lo vociferan en las redes.
Un multimillonario tecnológico argentino, dueño de Mercado Libre, pasa sus ratos de ocio tratando de transformarse en influencer. Escribió: “Luego de meses de que todo el sistema de poder haya atacado al Gobierno de una manera inédita hoy tenemos: 447 palos de dólares comprados en un día, tasas bajando, inflación bajando, EMAE [Estimador Mensual de Actividad Económica] y economía creciendo, tipo de cambio estable, reservas en niveles récord, superávit fiscal, superávit comercial, empleo privado creciendo, pobreza bajando.”
Agregó: “¿Alguien más está viendo lo mismo que veo yo? Me parece que se dio vuelta la tortilla”. Así el empresario se alinea con el funcionario libertario de la cartera de agricultura que pidió “un poco de onda” cuando nadie aplaudía su discurso. Habla en un momento que el Riesgo País baja y el Gobierno trata de hilar una argumentación a favor de sus políticas de ajuste.
El multimillonario ensaya una defensa plausible del Gobierno, se ilusiona con una recuperación como si la economía tuviera los tiempos de reacción de un videojuego. Caputo y el dueño de Mercado Libre buscan una gratificación instantánea en los indicadores económicos. Hacía diez meses que la inflación subía. Hace un mes que baja.
Santiago Caputo hace un tiempo tiene una cuenta cuasi oficial en la red social X, identificado como “Santi C.” En la cuenta, el asesor parece justificar cualquier tipo de comportamiento en defensa de las políticas libertarias. “Lincoln pagó coimas para liberar a los esclavos. Esta es una verdad ineludible de la Historia. Los cambios estructurales no se producen con buenos modales”.
Lo que llama la atención es que el multimillonario se queje de “todo el sistema de poder” atacando al Gobierno como si fuera un ciudadano común hablando desde el llano y no uno de los personajes más poderosos del país.
La interna en el Gabinete mientras tanto se suavizó con las reuniones de ministros después de los festejos del 25 de Mayo. Santiago Caputo, el asesor presidencial, compartió apariciones públicas y fotos con su rival Karina Milei en el balcón de la Casa Rosada.
Santiago Caputo hace un tiempo tiene una cuenta cuasi oficial en la red social X, identificado como “Santi C.” En la cuenta, el asesor parece justificar cualquier tipo de comportamiento en defensa de las políticas libertarias. “Lincoln pagó coimas para liberar a los esclavos. Esta es una verdad ineludible de la Historia. Los cambios estructurales no se producen con buenos modales”. Es un método que sus rivales internos todavía pueden usar en su contra.
El Gobierno no deja de escandalizar a los liberales tradicionales con su comportamiento malicioso. Vetó el pliego de una candidata a jueza por ser pariente de un periodista reconocido que trabaja en el diario conservador La Nación.



