La Cámara de Apelaciones de San Isidro anuló la orden de desalojo contra los obreros que ocupan la planta tras el cierre anunciado por la empresa. El sindicato del neumático propone una ley para garantizar la producción bajo una administración transitoria del Estado provincial.

La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro revocó la orden de desalojo contra los trabajadores de FATE, que desde el 18 de febrero mantienen ocupada la planta de San Fernando tras el anuncio de cierre y el despido de 920 empleados por parte del grupo empresario de Manuel Madanes Quintanilla. El fallo consideró que el conflicto debe encuadrarse en el ámbito laboral y no penal, y reconoció el derecho de huelga como fundamento de la medida adoptada por los operarios.
La resolución respondió a una apelación presentada por el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, contra la orden de lanzamiento dictada por el Juzgado de Garantías Nº4. Los jueces sostuvieron que la ocupación forma parte de “un conflicto laboral” en el que los trabajadores decidieron una medida de acción directa para defender sus puestos de trabajo, y recordaron que la huelga está protegida por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional como herramienta colectiva para preservar derechos.
El tribunal también señaló que desalojar a los trabajadores podría generar un perjuicio irreparable, aun cuando exista una eventual afectación al derecho de propiedad de la empresa. El fallo aparece además en medio del debate judicial sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, que incluye restricciones al derecho de huelga, por lo que distintos sectores sindicales, incluida la CGT, celebraron la decisión como una ratificación de ese derecho constitucional.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto. La conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo vence este miércoles y los trabajadores convocaron a un abrazo a la planta para exigir la reapertura. En paralelo, el SUTNA elaboró un anteproyecto de ley para que la provincia de Buenos Aires establezca una “ocupación temporal” de la fábrica, con el objetivo de garantizar la continuidad productiva.
El sindicato argumenta que FATE es la única planta del país que fabrica neumáticos para camiones y colectivos, por lo que su cierre tendría impacto directo en el transporte de cargas y pasajeros, además de afectar a unas mil familias de manera directa y a miles de empleos indirectos. La propuesta plantea que el gobierno bonaerense asuma de manera transitoria la conducción de la empresa hasta asegurar la producción y preservar los puestos de trabajo.


