Monteoliva se pronunció por primera vez sobre el asesinato de la adolescente cordobesa, pero esquivó la calificación de femicidio adoptada por la Justicia. Sus declaraciones coincidieron con cuestionamientos de organizaciones feministas por las fallas registradas durante la búsqueda.

La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, se refirió públicamente este lunes al crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, aunque evitó definir el caso como un femicidio pese a que la Justicia provincial ya encuadró la investigación bajo esa figura. Durante una presentación de estadísticas oficiales sobre criminalidad, la funcionaria habló de un “homicidio” y sostuvo que hechos de este tipo deben analizarse en toda su complejidad, aunque no hizo referencia específica a la violencia de género ni a las circunstancias que rodearon el caso.
“Lo importante es la verdad completa”, afirmó Monteoliva al ser consultada sobre el asesinato de la joven. La ministra planteó que estos crímenes reflejan problemáticas previas y diversas responsabilidades sociales e institucionales, y remarcó la necesidad de respetar el trabajo judicial. Sin embargo, sus declaraciones llamaron la atención porque omitieron la categoría de femicidio en un caso que generó una fuerte conmoción pública y que es investigado bajo esa carátula por la fiscalía interviniente.
Las palabras de la funcionaria se produjeron en medio de crecientes críticas hacia la actuación de la Justicia y de organismos estatales durante los días en que Agostina permaneció desaparecida. Organizaciones feministas y familiares denunciaron demoras en la recepción de la denuncia, en la activación de protocolos de búsqueda y en la implementación de la Alerta Sofía. En Córdoba, colectivos vinculados a Ni Una Menos impulsan además pedidos de sanción contra el fiscal Raúl Garzón y reclaman responsabilidades políticas por el manejo del caso.
Monteoliva realizó estas declaraciones durante la presentación de las Estadísticas Criminales 2025 elaboradas por el Sistema Nacional de Información Criminal. Allí destacó que el país registró la tasa de homicidios más baja de su historia reciente y atribuyó ese resultado a una tendencia sostenida de reducción de distintos delitos. No obstante, especialistas y organizaciones sociales advierten que la discusión sobre los femicidios no puede reducirse a indicadores generales de criminalidad, ya que se trata de una forma específica de violencia que requiere herramientas de prevención, protección y abordaje diferenciadas.
La controversia se suma a un debate más amplio impulsado por organizaciones feministas, que cuestionan al gobierno nacional por minimizar o relativizar la problemática de la violencia de género. En ese contexto, la decisión de la ministra de evitar la palabra femicidio fue interpretada por distintos sectores como una señal política que refuerza esa orientación y que vuelve a poner en discusión el lugar que ocupa la agenda de género dentro de las políticas públicas nacionales.


