Brasil y la frustración del proyecto latinoamericano de la ultraderecha, la fuga de Bolsonaro y la intervención del gobierno argentino, el proyecto del presidente electo contra Trump y los gigantes tecnológicos, las trayectorias judiciales de Lula y Cristina, la inminente recesión y la posible candidatura de Bullrich para 2027, la interna libertaria y el ascenso de Karina Milei; por Martín Gambarotta.
La ilusión de la ultraderecha era pintar toda América Latina de un mismo color, azul, con la ayuda de los multimillonarios tecnológicos y las agencias de Estados Unidos. En cambio ahora tienen que ver cómo se coloca una estrella roja sobre el mapa de Brasil. El Presidente Lula da Silva ganó la segunda vuelta presidencial en Brasil. Derrotó a Flávio Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha golpista que había ganado en la primera vuelta. El resultado causó conmoción por lo inesperado. La victoria funcionó como la consagración definitiva de Da Silva y de manera previsible desató una serie de acontecimientos. Bolsonaro huyó en auto hacia la frontera Argentina porque está siendo investigado por lavado de dinero y sus supuestos vínculos con escuadrones de la muerte.
En la vida siempre hay alguien que es mejor que uno. Javier Milei, el libertario, ganó la presidencia. Da Silva ganó la presidencia cuatro veces. Milei se metió de cabeza con sus ademanes salvajes en la campaña a favor de Bolsonaro. Se destruyeron las relaciones diplomáticas entre ambos países.
En términos libertarios: Da Silva le dio una clase magistral a Milei, lo domó. Efectivamente la victoria del PT le calló la boca a Milei. Ahora el presidente anticomunista argentino tiene simbólicamente una estrella roja clavada en la frente. Milei no reconoció el resultado, se enfrascó en un silencio inusual para no tener que felicitar a Da Silva. El lunes, Milei optó por salir muy sonriente pero muteado al balcón de la Casa Rosada con algunos funcionarios, incluído el Canciller Pablo Quirno, para saludar a un grupo de alumnos que estaban en la plaza. La única palabra formal vino del vocero oficial de presidencia: dijo que el gobierno Argentino “tomó nota” del resultado en Brasil.
Da Silva ahora promete luchar contra los magnates de las redes sociales que pretenden manipular elecciones, deformar la democracia. Las redes sociales, dijo, deben ser reguladas.
El Presidente de Estados Unidos Donald Trump tuvo más cintura y dijo que las elecciones de Brasil le parecieron mañosas, pero subrayó que Da Silva era un buen hombre. Da Silva ahora promete luchar contra los magnates de las redes sociales que pretenden manipular elecciones, deformar la democracia. Las redes sociales, dijo, deben ser reguladas. El PT ahora tiene su propio ejército digital y ganó.
Todos los presidentes de la región reconocieron la victoria de Da Silva, excepto Milei. El presidente argentino quedó así en el margen más extremo de la derecha extrema.
Bolsonaro tuvo asistencia de las autoridades argentinas para fugarse. Santiago Caputo, el asesor presidencial de Milei, estuvo involucrado directamente en el operativo cuando Bolsonaro pasó por territorio argentino para subirse a un avión privado hacia Ecuador y después hacia los Estados Unidos. Así Caputo, para mascullar la derrota, se imagina como protagonista de un operativo para rescatar a Bolsonaro del comunismo.
Los sucesos y la historia pueden ser impiadosos: el dato más contundente sobre los movimientos de Caputo en Misiones quedó asentado formalmente en el acta electrónica de la Unidad Regional IV de la división de Seguridad Vial de la Policía de Misiones. El miércoles a las 02:50 AM, Caputo fue identificado en un control vehicular sobre la Ruta Nacional 12 mientras viajaba en un convoy oficial (que incluía una camioneta y una combi Toyota de la Entidad Binacional Yacyretá).
Santiago Caputo, el asesor presidencial de Milei, estuvo involucrado directamente en el operativo cuando Bolsonaro pasó por territorio argentino para subirse a un avión privado hacia Ecuador y después hacia los Estados Unidos. Así Caputo, para mascullar la derrota, se imagina como protagonista de un operativo para rescatar a Bolsonaro del comunismo.
Ahora hay varias investigaciones judiciales sobre el papel que jugaron las autoridades argentinas en la fuga de Bolsonaro. Una pregunta es si la secretaría de inteligencia estatal usó fondos reservados para asistir al candidato derrotado en su viaje hacia los Estados Unidos en un vuelo privado.
Brasil pidió explicaciones diplomáticas a la Argentina pese a que el operativo estuvo coordinado por el Departamento de Estado.
Milei y Caputo buscaron tejer una épica personal para no sentir la derrota, pero la derrota sucedió. Por un momento los cruzados libertarios en las redes no pudieron hacer más que señalar las explicaciones en los medios de Carlos Ruckauf, un expresidente neoliberal que ahora se vende como un comentarista internacional bastante fabulador. Ruckauf maltrató a Da Silva y habla de fraude. Bolsonaro emitió un video a la noche prometiendo ser candidato presidencial otra vez antes de 2030, si es necesario. Da Silva tiene que gobernar con el Congreso controlado por sus enemigos.
No hay panelista que pueda borrar una realidad: Milei ahora va a pagar un precio por haber apoyado al candidato perdedor en la nación más grande del continente. El año electoral que viene ya se presentaba complicado y el resultado en Brasil lo vuelve más duro para el oficialismo. La victoria del PT es un ejemplo a seguir a nivel regional para los que luchan contra la avanzada de ultraderecha orquestada por Trump.
Ahora hay varias investigaciones judiciales sobre el papel que jugaron las autoridades argentinas en la fuga de Bolsonaro. Una pregunta es si la secretaría de inteligencia estatal usó fondos reservados para asistir al candidato derrotado en su viaje hacia los Estados Unidos en un vuelo privado.
Da Silva en su momento visitó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner durante su arresto domiciliario en Buenos Aires. Da Silva también estuvo preso. El candidato ultraderechista de Brasil decidió huir como si fuera un agente de una potencia extranjera.
Fernández de Kirchner es la candidata presidencial natural del peronismo, el sistema la tiene encerrada. El presidente del socio más grande de Argentina considera a Fernández de Kirchner una presa política.
Da Silva insiste con que Brasil no es el patio trasero de nadie, en un mensaje directo a Trump, que no parece estar interesado en una confrontación directa. La inteligencia de los Estados Unidos le dijo a Trump que chocar con Da Silva era riesgoso; alguien le tendría que haber dicho lo mismo a Milei en vez de darle aire a Ruckauf. Nadie en la Guerra Fría pensaba que se podía vivir sin diplomacia. Milei y su asesor piensan que se puede vivir sin diplomacia, tratan a Da Silva peor que lo hace Trump, que seguramente tiene mejor información de cómo se debe lidiar con Brasil. La humillación es un plato que también se puede servir diplomáticamente: se especulaba que Da Silva podría invitar a Trump y Milei a su asunción.
No hay panelista que pueda borrar una realidad: Milei ahora va a pagar un precio por haber apoyado al candidato perdedor en la nación más grande del continente. El año electoral que viene ya se presentaba complicado y el resultado en Brasil lo vuelve más duro para el oficialismo. La victoria del PT es un ejemplo a seguir a nivel regional para los que luchan contra la avanzada de ultraderecha orquestada por Trump.
Es un momento incómodo para la derecha. Algunos movileros de medios conservadores argentinos en Brasilia parecían transmitir durante los festejos lulistas el mensaje: un gobierno de izquierda no es del todo malo, si gobierna en otro país.
Antes de ser, en términos libertarios, ‘‘domado’’ por Da Silva, Milei venía hablando mucho. El presidente se enfureció con un grupo de periodistas consagrados después de su sobreseimiento en la causa por la presunta estafa con la criptomoneda $Libra, junto a su hermana Karina Milei y otros involucrados. Milei dijo que los periodistas que cubrieron el caso merecían terminar en la “hoguera”. El comentario no cayó bien en la comunidad periodística y el presidente ya está enfrentado con los dos grupos de medios conservadores más importantes del país.
El problema para Milei es el escenario económico: su popularidad cae y el riesgo país sube. Recién ahora el oficialismo puede argumentar que los salarios le ganan por muy poco a la inflación, pero la inflación no está del todo controlada y la economía se encamina a una recesión. Las encuestas muestran que Milei tendría dificultades para ganar en primera vuelta.
Nadie en la Guerra Fría pensaba que se podía vivir sin diplomacia. Milei y su asesor piensan que se puede vivir sin diplomacia, tratan a Da Silva peor que lo hace Trump, que seguramente tiene mejor información de cómo se debe lidiar con Brasil.
El disenso interno lo lidera la Senadora Patricia Bullrich, la jefa del bloque oficialista en el Senado. Bullrich, que mide mejor que Milei en las encuestas, viene posicionándose como una posible candidata presidencial suplente si Milei se desploma. Bullrich se queja porque Milei en una reunión privada le había prometido terminar con su adicción al insulto.
Bullrich le marca el terreno a Milei. “Se cruzó un límite”, dijo la senadora.
Tampoco le resultó pertinente a Bullrich cómo el presidente manejó el tema Brasil.
El resultado en Brasil demuestra que no todas las agrupaciones de centro están dispuestas a virar ciegamente a la ultraderecha como lo hicieron en Argentina Bullrich y sectores de la Unión Cívica Radical y un grupo de gobernadores peronistas.
El resultado en Brasil demuestra que no todas las agrupaciones de centro están dispuestas a virar ciegamente a la ultraderecha como lo hicieron en Argentina Bullrich y sectores de la Unión Cívica Radical y un grupo de gobernadores peronistas.
Mauricio Macri, el expresidente liberal, felicitó a Da Silva marcando una clara diferencia con Milei. Da Silva le agradeció el gesto a Macri. La mezcla se completa con un expresidente uruguayo especulando en público sobre la salud mental de Milei.
El contexto negativo deja a Milei como el único vocero libertario, una posición peligrosa, porque indica que se estaría quedando sin fusibles. El Ministro de Economía Luis Caputo se quedó sin energía para declarar, posiblemente bajo presión de la “mesa política” liderada por Karina Milei, para introducir cambios que alienten el crecimiento. El ministro se prepara para enfrentar embates devaluatorios el año que viene.
Bullrich está al borde de la ruptura, faltó a la reunión de Gabinete. Cada vez es más evidente que Bullrich está convencida de que tiene que lanzar su candidatura presidencial en 2027 con el apoyo de los poderes tradicionales que dudan de Milei. El que se resiste a las medidas económicas heterodoxas es el propio Milei, por considerarlas “inmorales”. El viernes a la noche, en un discurso en una universidad privada, Milei criticó a los “políticos” que solo están preocupados en “ganar elecciones”.
Karina Milei, la secretaria general de la presidencia, ahora encabeza claramente un ala política del oficialismo que busca levantar su perfil. La hermana del presidente mide muy mal en las encuestas y tiene serias dificultades para hablar en público. Lo está intentando. Habló en un encuentro político al que concurrieron 12 gobernadores en el marco de la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Los libertarios necesitan sellar acuerdos con los gobernadores en un intento por eliminar las primarias PASO. Un enfrentamiento interno entre Karina Mlei y Bullrich ahora es una posibilidad.



