Una investigación periodística reveló que la empresa de Marcelo Grandio cobró más de $3 millones por programas emitidos en el streaming de la TV Pública. El jefe de Gabinete había asegurado en el Congreso que el canal estatal “no asumió pagos” con esa firma.

La situación judicial de Manuel Adorni sumó un nuevo capítulo luego de que salieran a la luz contratos y pagos de la TV Pública a Imhouse, la productora de su amigo y socio televisivo Marcelo Grandio. La revelación contradice declaraciones recientes del propio funcionario, quien había negado ante el Congreso que existieran desembolsos del canal estatal hacia esa empresa.
Según una investigación publicada por La Nación, Radio y Televisión Argentina (RTA) realizó transferencias mensuales a Imhouse desde octubre de 2025 por la producción del programa Enredados, conducido por Grandio y emitido a través del streaming de la TV Pública. En total, la productora habría cobrado $3.012.900.
El dato cobró especial relevancia porque Adorni había afirmado el pasado 29 de abril, durante su informe de gestión ante el Congreso, que “la TV Pública no asumió pagos a IMHOUSE S.A.”. Sin embargo, la documentación difundida muestra al menos seis contratos firmados entre la empresa y el canal estatal.
Los convenios fueron rubricados por el interventor de Medios Públicos, Carlos María Curci González, y Horacio Silva, representante de Imhouse. Silva también quedó expuesto públicamente por haber financiado el regreso en avión privado de Adorni y Grandio desde Punta del Este, un viaje que actualmente forma parte de la investigación judicial por presuntas irregularidades y posibles conflictos de intereses.
La relación entre Grandio y el actual jefe de Gabinete viene de larga data. Ambos compartieron pantalla en el programa Gritalo!, emitido por Canal Metro y producido justamente por Imhouse. Allí analizaban temas políticos y económicos y entrevistaban a distintas figuras públicas.
La Justicia investiga ahora si existieron gestiones del funcionario para favorecer contratos estatales vinculados a la empresa de su entorno cercano. En ese marco, se ordenó peritar las comunicaciones entre Adorni y Grandio para determinar si hubo intermediaciones incompatibles con la función pública o tráfico de influencias.
Desde la oposición, las críticas se intensificaron tras conocerse los documentos. El diputado de Unión por la Patria Santiago Cafiero sostuvo que “lo de Adorni grafica lo que verdaderamente termina siendo este gobierno: un gobierno de pungas y de mecheras”.
El ex jefe de Gabinete vinculó además el caso con otras polémicas que rodean a la administración libertaria y aseguró que existe un patrón de utilización de recursos estatales en beneficio de funcionarios y allegados. Las nuevas revelaciones vuelven a poner bajo presión a uno de los dirigentes más cercanos a Javier Milei, mientras avanza la investigación judicial sobre sus vínculos personales y comerciales.


