Dirigentes macristas sostienen que el cambio era una condición para avanzar hacia una lista de unidad en la Ciudad de Buenos Aires y remarcan la creciente influencia del espacio de Mauricio y Jorge Macri dentro del Gobierno nacional.

La designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete, en reemplazo del renunciante Manuel Adorni, era un escenario que algunos referentes del PRO daban por descontado desde hacía semanas. Un histórico dirigente del macrismo porteño recordó que ya había anticipado que el sucesor sería un hombre de su espacio y aseguró que la salida de Adorni despejó el camino para profundizar el acuerdo político con La Libertad Avanza. «¿Te lo dije o no te lo dije?», resumió, antes de afirmar que, aunque muchos discutan si Santilli sigue perteneciendo al PRO o ya forma parte del universo libertario, el dirigente continúa respondiendo políticamente a Mauricio Macri y mantiene una relación de extrema confianza con Jorge Macri. Para ese sector, el desembarco de Santilli termina de sellar una alianza que ya venía gestándose tanto en la Ciudad como a nivel nacional.
Los dirigentes consultados sostienen que el peso del PRO dentro de la administración de Javier Milei excede ampliamente el nombramiento de Santilli. Como ejemplo mencionan a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado y expresidente del Banco Central durante la gestión de Mauricio Macri; al ministro de Economía, Luis Caputo, quien ocupó el mismo cargo durante ese gobierno; y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, que también integró el equipo económico macrista. A esa lista suman al subsecretario de Inteligencia, Diego Kravetz; al canciller Pablo Quirno y a la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, todos con antecedentes en la administración de Cambiemos. En ese repaso, consideran que Patricia Bullrich constituye una excepción, al sostener que su trayectoria política atravesó distintos espacios partidarios.
Según recuerdan, la salida de Adorni era una condición planteada por el PRO para terminar de cerrar el entendimiento con La Libertad Avanza. En la edición impresa del 14 de junio, el mismo dirigente había señalado que el objetivo era dejar acordada la alianza antes de fin de año, aunque para eso resultaba imprescindible el alejamiento del entonces jefe de Gabinete. Incluso había sugerido que el reemplazante debía ser un dirigente macrista, al considerar que ni Pablo Quirno ni Sandra Pettovello reunían las condiciones para ocupar ese lugar. Con la llegada de Santilli, afirman, ese requisito quedó cumplido y el proceso iniciado antes de las elecciones generales del año pasado ingresa en una nueva etapa.
El análisis también repasa la evolución electoral de ambos espacios. Si bien el PRO y La Libertad Avanza compartieron listas en la mayoría de las provincias durante las legislativas de octubre de 2025, esa estrategia no se replicó en la Ciudad de Buenos Aires, donde los comicios se realizaron cinco meses antes. Allí, Manuel Adorni se impuso con el 30,08% de los votos, seguido por Fuerza por Buenos Aires con el 27,33%, mientras que la alianza encabezada por Jorge Macri terminó tercera con el 15,89%. Para los referentes macristas, ese resultado aceleró la necesidad de construir una estrategia común que evite nuevas divisiones electorales.
En el plano porteño, dirigentes del PRO aseguran que la coordinación política con La Libertad Avanza ya se refleja en la actividad legislativa. Sostienen que ambos bloques impulsan y acompañan proyectos de manera conjunta y que existe coincidencia en buena parte de la agenda. Entre las políticas que mencionan figuran el ajuste en educación, con cierres de escuelas, despidos de docentes, fusiones de cursos y el vaciamiento de institutos terciarios, además de iniciativas para eliminar organismos públicos como el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) y avanzar con la privatización de los medios estatales. A su entender, aunque parte de la opinión pública todavía considere al macrismo una alternativa diferenciada del oficialismo libertario, ambos espacios ya forman parte de un mismo proyecto de gobierno.
La nota también recuerda que la posibilidad de un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza venía siendo anticipada desde comienzos de mayo, cuando todavía predominaban las especulaciones sobre el futuro político de Adorni y Karina Milei insistía en que cualquier entendimiento debía concretarse bajo las condiciones fijadas por el oficialismo nacional. Consultado sobre el papel de los Macri en las negociaciones, un referente partidario respondió que Jorge Macri siempre impulsó una lista de unidad en la Ciudad, aunque pretendía que ese acercamiento tuviera una expresión equivalente dentro del Gobierno nacional.
Mientras tanto, Karina Milei continúa trabajando para cerrar un acuerdo electoral con Jorge Macri y analiza fortalecer el protagonismo de Pilar Ramírez, presidenta del bloque libertario en la Legislatura porteña. Sin embargo, dentro del propio oficialismo aparecen diferencias respecto de esa posibilidad. Un dirigente cercano a Patricia Bullrich consideró que la exministra será una figura determinante para formalizar la coalición en la Ciudad, aunque descartó que Ramírez reúna las condiciones para encabezar ese proceso por su escasa experiencia política. En ese escenario, la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete aparece como el gesto político que terminó de consolidar una alianza que ambas fuerzas venían construyendo desde hace meses.


