La renuncia de Adorni y la derrota de la estrategia comunicacional libertaria, la llegada de Santilli y las tensiones entre los partidos de la derecha frente al escándalo, la media sanción del Super RIGI y el fallo de la Corte Suprema a favor del financiamiento universitario, los despidos en Blender y los desafíos del nuevo vocero presidencial; por Martín Gambarotta.
Adiós Manuel Adorni, jefe de gabinete investigado en tribunales por enriquecimiento ilícito. Adiós Adorni, funcionario que quiso hacer realidad su ansia por volverse rico y lo terminó intentando desde el estado argentino, comprando sábanas de lujo y videojuegos con tarjetas de crédito de sus subalternos. Adiós Adorni, el que supo esculpir una personalidad de verdugo, no sin encanto electoral para los porteños, mofándose de los modos del campo popular, pisándole la cabeza a 70.000 empleados públicos echados de los que ya nadie habla. Adiós Adorni, gorila.
Adorni renunció en una larga carta dirigida al Presidente Javier Milei publicada en la red social X el sábado a la noche. Dijo que dimitía en contra de los deseos del presidente. Se quejó de “operaciones mediáticas” y una «carnicería» de los medios en su contra. Negó ser un delincuente y un corrupto. No reconoció las acusaciones ni las sospechas sobre su patrimonio.
La renuncia de Adorni no tiene que ver únicamente con su supuesto enriquecimiento. También es la derrota política, al menos pasajeramente, del sujeto derechizado que llega al poder a fuerza de moverse con habilidad en el mundo de la post verdad.
Tal vez eso explique la tardanza tortuosa el sábado por parte de la administración libertaria en terminar de entregar al funcionario que quiso defender con los dientes apretados, llegando a alentarlo al grito “vamos Manuel” en el Congreso.
La renuncia de Adorni no tiene que ver únicamente con su supuesto enriquecimiento. También es la derrota política, al menos pasajeramente, del sujeto derechizado que llega al poder a fuerza de moverse con habilidad en el mundo de la post verdad.
Los libertarios de verdad creían que podían llevarse puesto el caso Adorni de atropellada con fuegos de artificios discursivos en las redes sociales, eructando temas de La Renga.
A Adorni lo reemplazaría el Ministro del Interior Diego Santilli, técnicamente todavía un dirigente del partido liberal PRO que lidera el expresidente Mauricio Macri. Quedan latentes muchas investigaciones judiciales que involucran a la administración libertaria: la supuesta estafa con la criptomoneda chatarra $Libra, las acusaciones de retornos en la agencia estatal de discapacidad, el manejo sospechoso de los fondos de la Fundación Faro.
Todo tiene un límite. El límite que disparó la renuncia fue que el caso Adorni estaba armando un desparramo en el Congreso. Una cosa es la incertidumbre mediática y otra cosa es la volatilidad política parlamentaria. Adorni no podía maniobrar más con el presidente cayendo en las encuestas y una batalla en el Congreso con partidos aliados para habilitar su interpelación.
Milei dijo el viernes que todavía confíaba en la inocencia de su funcionario pero agregó que si la justicia lo encontraba culpable lo echaba de una patada. Milei estaba en España. El problema para el presidente es que en algún momento el Congreso durante la semana podría aprobar una moción de censura para liquidar a Adorni.
Los partidos aliados de Milei, el PRO y la Unión Cívica Radical exigían en los medios que Adorni sea sometido a una interpelación, pero cuando llegó el momento la semana pasada negaron el quórum.
A Bullrich la citaron en los diarios diciendo que “no se puede trabajar con pelotudos”. Bullrich se había excusado de ir a una reunión de Adorni con senadores libertarios. La derecha tradicional duda mucho de la capacidad mental de Adorni. Un periodista reconocido dijo hace poco que Adorni era intelectualmente limitado durante un programa de noticias en un canal de cable conservador.
Al PRO lo lidera Macri, pero en Diputados el jefe del bloque Cristian Ritondo trató de hacer equilibrio para no romper del todo con Milei. Ritondo dijo que no quería hacer un “show” que beneficie al kirchnerismo. El problema para la derecha era que ya no estaba claro qué hacía más daño: resolver expeditivamente el caso Adorni o dejar que se alargue en el tiempo poniendo trabas a una interpelación en el Congreso. Macri seguía criticando al jefe de gabinete. Mantener a Adorni “destruye el cambio”, dijo.
En el Senado, un pedido de interpelación estaba listo para seguir su trámite por comisión antes de la renuncia el sábado. Lo de Adorni fue una agonía política de más de 100 días llena de tropiezos estrepitosos que beneficiaron a la oposición.
Si se aprobaba, la interpelación de Adorni podía transformarse en un espectáculo funesto para el oficialismo.
En el medio, estaba previsto un informe de gestión de Adorni para el 2 de julio. La Senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, dijo en público que lo mejor era cancelar la aparición de Adorni. La fecha expuso el desorden interno que provocaba el caso: Adorni anunció en redes que estaba dispuesto a comparecer el 2 de julio para brindar su informe de gestión en el Senado.
A Bullrich la citaron en los diarios diciendo que “no se puede trabajar con pelotudos”. Bullrich se había excusado de ir a una reunión de Adorni con senadores libertarios. La derecha tradicional duda mucho de la capacidad mental de Adorni. Un periodista reconocido dijo hace poco que Adorni era intelectualmente limitado durante un programa de noticias en un canal de cable conservador.
Algunas filtraciones no dejan bien parado a Adorni. El jefe de gabinete supuestamente se jactó en privado de haber evadido impuestos durante 25 años.
Los cortocircuitos en el Senado por una posible interpelación de Adorni frenaron la actividad que le interesa al gobierno, no se pudo aprobar el proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada en la Cámara Alta. El proyecto es efectista, en esencia busca modificar la ley de expropiaciones y derogar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
La saga de Adorni es lineal pero se metió ruido cuando un medio conservador publicó un video que supuestamente muestra a la actriz Jesica Cirio mostrando cajones repletos de dólares en un cambiador que pertenecería a su expareja, Martín Insaurralde.
Cirio dijo que las imágenes fueron alteradas digitalmente. Insaurralde dimitió como Jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires cuando se filtraron fotos de sus vacaciones en un yate de lujo en Europa con una acompañante en 2023.
El movimiento de los medios amigos del gobierno fue claro: utilizar una noticia vieja para tratar de licuar el caso Adorni. Algunos marcaron lo evidente: Insaurralde renunció mientras que Adorni se aferraba a su cargo. Un fiscal pidió el arresto de Insaurralde y Cirio.
Los cortocircuitos en el Senado por una posible interpelación de Adorni frenaron la actividad que le interesa al gobierno, no se pudo aprobar el proyecto de ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada en la Cámara Alta. El proyecto es efectista, en esencia busca modificar la ley de expropiaciones y derogar las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
También habilita el desalojo sumarísimo de inquilinos por falta de pago.
La Cámara de Diputados funcionó mejor para los libertarios: se le dio media sanción al pago para fondos buitres y el Super RIGI para diseñar un esquema legal, fiscal, aduanero y cambiario para atraer grandes capitales (en inversiones mayores a mil millones de dólares).
Ritondo parece no cuadrarse ante las directivas de Macri. El detalle es que a Ritondo un medio lo acusó de tener propiedades de lujo en el exterior, nunca explicó del todo las versiones. Por alguna razón, Ritondo aguantó la presión sobre sus bienes, los libertarios no tienen tanta cintura: el profesor liberal José Luis Espert, el excandidato legislativo de Milei el año pasado, fue llamado a indagatoria por supuesto lavado de dinero.
Para los diputados críticos el Super RIGI es una pantalla para beneficiar a los plutócratas tecnológicos internacionales que le brindan apoyo a Milei y buscan inmunidad para sus miles de millones de dólares.
De todos modos, la crisis por Adorni tiene su precio para la derecha. Ritondo parece no cuadrarse ante las directivas de Macri. El detalle es que a Ritondo un medio lo acusó de tener propiedades de lujo en el exterior, nunca explicó del todo las versiones. Por alguna razón, Ritondo aguantó la presión sobre sus bienes, los libertarios no tienen tanta cintura: el profesor liberal José Luis Espert, el excandidato legislativo de Milei el año pasado, fue llamado a indagatoria por supuesto lavado de dinero.
Las tensiones en el PRO quedaron expuestas de un modo simbólico: Esteban Bullrich, que sufre una enfermedad degenerativa, renunció al partido quejándose de que estaba brindándole protección a Adorni.
Patricia Bullrich sigue marcando diferencias con el presidente y su hermana Karina Milei. La nueva queja que hace circular es que son cortos de mente. De hecho, los libertarios calculan mal: sellaron un acuerdo salarial universitario que no hizo caer la demanda judicial de las universidades por fondos. La Corte Suprema falló a favor de las universidades públicas al rechazar de forma unánime un recurso extraordinario presentado por el Gobierno nacional. Con esta decisión, el máximo tribunal dejó firme la medida cautelar que obliga al Poder Ejecutivo a aplicar los artículos fundamentales de la Ley de Financiamiento Universitario
Un canal en línea de internet progresista dejó de emitirse cuando los dueños despidieron violentamente a unos 12 empleados que pidieron una reactualización salarial. No parece ser el mejor ejemplo de una negociación salarial entre privados como indica la nueva reforma laboral.
Las tensiones salariales siguen. La Unión Obrera Metalúrgica está intervenida, lo que marca las intenciones del gobierno. Un canal en línea de internet progresista dejó de emitirse cuando los dueños despidieron violentamente a unos 12 empleados que pidieron una reactualización salarial. No parece ser el mejor ejemplo de una negociación salarial entre privados como indica la nueva reforma laboral.
El dueño de ese canal también controla un canal en línea libertario y logró contratos directos durante la administración Milei, además está a punto de tomar el control de la concesión del Canal de la Ciudad en Buenos Aires.
El nuevo vocero presidencial que reemplaza a Adorni en esa función se presentó el viernes. Tiene como misión informar sobre temas económicos, la ilusión del gobierno es que ese es un modo de mejorar su imagen. Lo que puede terminar sucediendo es que el vocero tenga que responder sobre temas como el fallo de la Corte Suprema sobre los fondos a las universidades, la intervención de la UOM y las tensiones salariales.
Por otra parte, la agenda en redes también fue dominada por la acusación de maltrato psicológico hecho por la expareja de Nacho Levy, dirigente de la organización la Garganta Poderosa.



