Los niveles de incumplimiento volvieron a crecer en febrero y afectan con más fuerza a los hogares. La irregularidad total de los créditos alcanza el 6,7%, mientras que también se registra un deterioro en el segmento empresarial.

El nivel de morosidad en el sistema financiero registró un nuevo incremento y volvió a mostrar mayor presión en el endeudamiento de los hogares. Según datos del Banco Central, la irregularidad total de los préstamos llegó al 6,7%, con una suba de 0,3 puntos porcentuales respecto del mes anterior. El deterioro se verifica en distintas líneas de crédito y refleja dificultades crecientes para cumplir con los pagos.
El impacto más marcado se observa en las familias. En ese segmento, la morosidad alcanzó el 11,2%, con un aumento mensual de 0,6 puntos y un salto significativo en la comparación interanual. En paralelo, el endeudamiento total asciende a $39 billones, de los cuales $32,1 billones corresponden a compromisos con bancos —como préstamos personales, tarjetas e hipotecas— y $6,9 billones a deudas no bancarias, que incluyen financiamiento con comercios, mutuales y esquemas informales.
En contraste, el nivel de mora entre las empresas se mantiene en valores más bajos, aunque también registra tensiones: se ubica en el 2,9% del total de los créditos. De acuerdo con estimaciones privadas, la carga sobre los hogares continúa en aumento: la deuda bancaria promedio ronda los $5,7 millones por familia, a lo que se suman cerca de $1,1 millones en obligaciones por fuera del sistema financiero. El cuadro general muestra un incremento sostenido del endeudamiento y mayores dificultades para sostener los pagos en el tiempo.


