La CBT aumentó 1,6% en junio, llevando la línea de pobreza a casi 1,13 millones de pesos para una familia tipo. Se trata de la mayor suba promedio en tres meses.
Los costos de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mostraron una aceleración en junio, aunque sus aumentos se mantuvieron por debajo de la inflación general. Según datos del INDEC, la CBT, que define la línea de pobreza, subió un 1,6%, su mayor incremento en tres meses, mientras que la CBA, que marca la indigencia, creció un 1,1%.
Para no ser considerada pobre, una familia de cuatro personas (dos adultos y dos niños) necesitó en junio $1.128.398. En tanto, esa misma familia requirió $506.008 para no caer en la indigencia. El valor de la CBA se calcula en base a los nutrientes y hábitos de consumo esenciales, mientras que la CBT amplía este valor para incluir otros bienes y servicios básicos.
En el primer semestre del año, la canasta alimentaria acumuló un alza del 12,6% y la canasta total un 10,1%. Ambas cifras se ubicaron por debajo de la inflación general del mismo período, que superó ligeramente el 15%.
El informe del INDEC de este lunes también destacó que la inflación de junio (1,6%) fue apenas superior a la de mayo (1,5%). Sin embargo, el dato fue mejor de lo esperado por el mercado, especialmente por el ajuste muy acotado de 0,6% en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, la división con mayor peso en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Además, el IPC núcleo, que no considera precios estacionales ni regulados, subió por debajo del 2%, registrando su variación más baja desde mayo de 2020. Esto indica una desaceleración de los precios que no están influenciados directamente por políticas gubernamentales o factores estacionales.