El presidente Javier Milei mantuvo un encuentro con el empresario tecnológico Peter Thiel en Casa Rosada, sin acceso para la prensa acreditada y sin información oficial sobre los temas abordados. El fundador de PayPal y Palantir se encuentra en el país con interés en conocer de cerca el rumbo económico del Gobierno y evaluar posibles inversiones.

La reunión se realizó horas después del regreso del mandatario desde Israel, en un contexto de fuerte despliegue de seguridad y restricciones al trabajo periodístico dentro de la sede gubernamental. Del encuentro también participó el canciller Pablo Quirno, quien días antes había compartido un almuerzo con Thiel en la residencia del ministro Federico Sturzenegger. De esa reunión formaron parte además el asesor presidencial Santiago Caputo, el economista Lucas Llach y el funcionario Lucas Luna, conocido en el entorno oficial como “Sagaz”.
Thiel, con vínculos estrechos con el expresidente estadounidense Donald Trump, llegó al país con la intención de interiorizarse en el llamado “modelo Milei”. Incluso, según trascendió, adquirió una propiedad en la Ciudad de Buenos Aires para permanecer una temporada y reunirse con empresarios y funcionarios. No es la primera vez que ambos se encuentran: ya habían coincidido en 2024 en Los Ángeles, en el marco de un foro del Milken Institute, y luego en una visita previa del empresario a Casa Rosada.
El acercamiento se da pocos días después de que Palantir difundiera un documento con definiciones sobre geopolítica, economía y defensa, en el que incluso se plantea la posibilidad de reinstaurar el servicio militar obligatorio en Estados Unidos. En el Gobierno valoran el perfil de Thiel como referente del mundo tecnológico y financiero alineado con posiciones libertarias.
La reunión se produjo en paralelo a una decisión inédita: la Secretaría de Comunicación impidió el ingreso de periodistas acreditados a Casa Rosada, sin anuncio oficial previo. La medida afecta a más de cincuenta trabajadores de prensa y, según versiones extraoficiales, estaría vinculada a una investigación impulsada por Casa Militar tras la difusión de imágenes internas del edificio. Desde el Ejecutivo argumentaron que se trata de una decisión preventiva orientada a resguardar la seguridad.


