Con el escrutinio prácticamente concluido, la candidata de Fuerza Popular se encamina a la presidencia. El postulante de Juntos por el Perú cuestionó la transparencia del proceso electoral, convocó a una movilización en Lima y anunció que continuará la disputa por vías judiciales e internacionales.

La definición del balotaje peruano ingresó en una etapa de fuerte tensión política. Mientras el conteo oficial muestra una ventaja que aparece como irreversible para Keiko Fujimori, el candidato de centroizquierda Roberto Sánchez denunció irregularidades en el proceso electoral y adelantó que no reconocerá un eventual gobierno encabezado por la dirigente de Fuerza Popular si las autoridades no revisan sus reclamos.
Sánchez apuntó contra el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), al que acusó de ignorar los cuestionamientos presentados por su espacio. Entre ellos figura el pedido de anular los resultados obtenidos en el exterior y la exigencia de un recuento de votos. Según Juntos por el Perú, las modificaciones implementadas para el procesamiento de sufragios emitidos fuera del país afectaron la cadena de custodia del material electoral y comprometieron la transparencia de los comicios.
«Si el Jurado Nacional de Elecciones no resuelve en atención a la seguridad jurídica y la normativa electoral, ese fraude se habrá consumado», sostuvo el candidato, quien insistió en que un nuevo conteo permitiría despejar dudas sobre el resultado final. Además, anunció que recurrirá a todas las instancias legales disponibles, incluidas organizaciones internacionales, para impugnar el proceso.
En paralelo, el dirigente convocó a sindicatos, organizaciones sociales y militantes a participar de una movilización prevista para este sábado en Lima. La protesta buscará denunciar lo que considera una vulneración de derechos democráticos y reclamar también por la situación del expresidente Pedro Castillo, cuya liberación volvió a ser exigida por sectores de la izquierda peruana.
Mientras tanto, fuentes vinculadas al organismo electoral señalaron que la diferencia entre ambos candidatos ya supera la cantidad de votos pendientes de escrutar. Con más del 99,8% de las mesas contabilizadas, Fujimori mantiene una ventaja superior a los 42 mil votos, cuando restan computarse cerca de 39.500 sufragios. De confirmarse esa tendencia, la referente de la ultraderecha volverá al poder tres décadas después del gobierno de su padre, Alberto Fujimori, y asumirá la presidencia el próximo 28 de julio.


