El INDEC registró 32,3% en el primer semestre, pero el indicador llegó al 34,6% en el segundo trimestre. El aumento de las canastas por encima de la inflación. Estimaciones no oficialistas ubican la pobreza muy por encima, afectando a la mitad de la sociedad.

La pobreza volvió a mostrar una tendencia ascendente durante 2026. El último dato oficial del INDEC ubicó en 32,3% la proporción de personas que viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) durante el primer semestre. El registro implicó casi dos millones de personas más en situación de pobreza respecto del segundo semestre de 2025.
La indigencia también aumentó: pasó de 6,3% a 7,5%, lo que representa unos 560.000 indigentes adicionales. En promedio, durante los primeros seis meses del año hubo más de 15 millones de personas pobres y alrededor de 3,5 millones de personas cuyos ingresos no alcanzaron siquiera para cubrir la Canasta Básica Alimentaria.
Pero el promedio semestral ya quedó atrás respecto de la evolución más reciente. Durante el segundo trimestre, la pobreza alcanzó el 34,6%, equivalente a unos 16,1 millones de personas. El dato surge de una tasa cercana al 30% durante los primeros tres meses del año y un fuerte incremento posterior.
Las canastas subieron más que la inflación
Los indicadores disponibles para los meses siguientes muestran que las condiciones que empujaron la pobreza hacia arriba continuaron durante el tercer trimestre.
En julio, mientras el Índice de Precios al Consumidor registró una suba del 2,1%, la Canasta Básica Total aumentó 2,4% y la Canasta Básica Alimentaria 3,5%. En agosto, la inflación general fue del 1,7%, pero las dos canastas volvieron a subir por encima del promedio: 2,6%.
El economista Claudio Lozano, director del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), estimó que la pobreza podría ubicarse cerca del 35% durante el tercer trimestre y subir hasta 38,5% en el cuarto trimestre. Según su cálculo, el promedio del segundo semestre rondaría el 36,5%.
Lozano también señaló que, si se excluyera el efecto del aguinaldo y se mantuviera la metodología oficial, la pobreza ya se ubicaría en torno al 37%.
La situación de los chicos es todavía más crítica
La incidencia de la pobreza es mayor entre los menores de edad. Según el último dato semestral del INDEC, 44,5% de los chicos de entre 0 y 14 años eran pobres, mientras que el 10,5% se encontraba en situación de indigencia.
A partir de la evolución posterior de los ingresos y las canastas, las estimaciones citadas en el informe ubican actualmente la pobreza infantil en torno al 51% bajo la metodología oficial.
La diferencia se explica, entre otros factores, por la composición de los hogares: los niños suelen vivir en grupos familiares más numerosos, por lo que el ingreso disponible debe repartirse entre más integrantes.
Las mediciones alternativas cuestionan el dato oficial
El porcentaje oficial también es objeto de cuestionamientos metodológicos por parte de distintos centros de estudio. Entre ellos aparecen el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Equilibra, el IPyPP y el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG).
Los cuestionamientos se concentran en aspectos como la actualización de las canastas, la captación de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), los ingresos de trabajadores informales y el peso que tienen actualmente los gastos no alimentarios, especialmente servicios y transporte.
El CELAG estima que la metodología oficial podría estar subestimando la pobreza real en hasta 20 puntos porcentuales. Esa estimación, sin embargo, constituye una medición alternativa y no un dato oficial.
Equilibra, por su parte, calculó para el primer semestre una pobreza corregida por canastas actualizadas y subdeclaración de ingresos cercana al 45%. La consultora sostiene que esa metodología permite captar mejor las modificaciones en la estructura de gastos y las diferencias entre los ingresos declarados y los efectivamente percibidos.
El endeudamiento también pesa sobre los hogares
Otro elemento que puede afectar la capacidad de los hogares para cubrir sus gastos básicos es el endeudamiento. Lozano señaló que el aumento de los precios llevó a sectores de menores ingresos a recurrir a créditos informales y aplicaciones financieras para sostener el consumo.
Según sus datos, más de la mitad de los 20 millones de personas endeudadas tienen compromisos con proveedores financieros no bancarios. Entre los 6,8 millones de morosos, más de cuatro millones acumulan deudas inferiores al millón de pesos.
Ese endeudamiento no forma parte directamente de la metodología utilizada para medir la pobreza, pero reduce el ingreso disponible de los hogares y puede profundizar las dificultades económicas de quienes ya se encuentran cerca de la línea de pobreza.
Un cambio en la percepción de la situación económica
La evolución de los ingresos también aparece reflejada en la percepción que la población tiene sobre su propia situación. Un estudio de la consultora Zentrix indicó que 55% de los encuestados se identifica actualmente como parte de la clase baja, mientras que 30% se considera de clase media.
La encuesta muestra un cambio respecto de una percepción históricamente extendida en la Argentina, donde una proporción mayor de la población se identificaba con la clase media.
Los datos oficiales muestran un incremento de la pobreza durante 2026, mientras que las mediciones alternativas plantean porcentajes superiores a los publicados por el INDEC. El 32,3% corresponde al promedio del primer semestre y el 34,6% al segundo trimestre; las estimaciones que ubican la pobreza cerca o por encima del 50% responden a metodologías alternativas y proyecciones que incorporan distintos supuestos sobre ingresos y canastas.


