El escándalo patrimonial y la crisis política del Gobierno, las especulaciones sobre Bullrich que se desmarca y Macri que critica abiertamente, el aislamiento político de Luis Caputo y el aprovechamiento oficial de su Ley de Inocencia Fiscal, el crecimiento del kirchnerismo en las encuestas a un año de San José 1111; por Martín Gambarotta.
La prensa financiera británica, rectora del mundo liberal, tomó nota: el Jefe de Gabinete Manuel Adorni admitió en público que evadió medio millón de dólares. Eso, dijo Adorni, no me hace “chorro”. Los británicos no están tan seguros. Adorni cree que se puede poner en regla y que no debe renunciar. El error, dijo Adorni, fue no haber declarado sus ahorros cuando entró a la administración pública. Todos en Argentina, agregó, ahorraban en negro durante el kirchnerismo. Adorni explicó que amasó su pequeña fortuna invirtiendo en bitcoins antes de ser funcionario. Presenta la situación como una contravención fiscal.
La línea argumentativa ya es motivo de mofa generalizada, el efecto de la explicación pública no fue el deseado y todavía hay que ver si el juez no termina diciendo que esconder medio millón de dólares del fisco es delito.
Adorni presentó una ingeniería fiscal que piensa lo hará zafar, una declaración jurada de bienes y cuenta todavía con el apoyo del Presidente libertario Javier Milei. Se adhirió a la ley de inocencia fiscal enviando de ese modo una señal: que los libertarios armaron esa legislación para beneficio propio. Adorni tiene la esperanza de que su caso será tapado por el interés en el Mundial.
Hasta el periodismo amigo del gobierno nacional se hartó: las nuevas excusas de Adorni no cierran y debe renunciar, dijeron. A ese periodismo amigo lo exaspera que Adorni se sienta víctima de un “tribunal mediático”. Adorni trabajaba de periodista antes de su llegada al poder.
Adorni presentó una ingeniería fiscal que piensa lo hará zafar, una declaración jurada de bienes y cuenta todavía con el apoyo del Presidente libertario Javier Milei. Se adhirió a la ley de inocencia fiscal enviando de ese modo una señal: que los libertarios armaron esa legislación para beneficio propio. Adorni tiene la esperanza de que su caso será tapado por el interés en el Mundial.
Las encuestas también muestran que Adorni tiene que irse. Adorni, el funcionario gorila por antonomasia, todavía resiste.
Milei sospecha de una conspiración corporativa del periodismo para liquidar a su jefe de gabinete. Una diputada libertaria con acceso al presidente dijo que Milei sostiene que si entrega a Adorni después él será la próxima víctima de la voracidad mediática. Casos de posible corrupción no faltan: el lanzamiento de la criptomoneda chatarra $Libra y los retornos en la agencia estatal de discapacidad entran en esa categoría.
El presidente dice que no se rige por lo que le indican las encuestas.
Milei sospecha de una conspiración corporativa del periodismo para liquidar a su jefe de gabinete. Una diputada libertaria con acceso al presidente dijo que Milei sostiene que si entrega a Adorni después él será la próxima víctima de la voracidad mediática.
No todos en el oficialismo piensan igual: la Senadora libertaria Patricia Bullrich criticó a Adorni después de su entrevista televisiva del miércoles por la noche. Habló de una “omisión ética” y citó al presidente al decir que el Gobierno tiene la “moral como política de Estado”. Bullrich, claro, lee las encuestas. Milei se niega a romper con la senadora, pero Bullrich sutilmente sigue cultivando un perfil de candidata presidencial: lanzó en las redes un video personal musicalizado con un tango de Tita Merello cantado por una rapera para mantener su perfil bien arriba. Bullrich de todos modos negó “estar lanzada” como candidata presidencial como sugirió el expresidente liberal Mauricio Macri, líder del partido PRO.
Adorni enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito y su permanencia en el cargo alarga la agonía de la investigación. Milei finge tolerar las quejas de Bullrich, el presidente la felicitó por su cumpleaños. Bullrich participó de la reunión de la mesa política que se hizo en Casa Rosada con Adorni presente después de haberlo criticado.
El que no concurrió a la reunión de la mesa política fue el Ministro de Economía Luis Caputo. El riesgo para el oficialismo es que las coartadas estrepitosas de Adorni lleguen al Congreso en la forma de una interpelación encabezada por la oposición. Adorni técnicamente tiene que brindar un informe de gestión antes de fin de mes en el Senado.
Milei y Macri siguen siendo aliados, pero las señales de una fragmentación del campo de derecha antes de las presidenciales del año que viene son casi inevitables. El PRO no descarta tener un candidato presidencial propio el año que viene y los movimientos de Bullrich desafiando las decisiones presidenciales son constantes.
El PRO, aliado del oficialismo, no apoya un pedido de interpelación en el parlamento. Una interpelación sería el desembarco de la incertidumbre política en el Congreso donde los libertarios necesitan aprobar leyes. Dudas sobre el funcionamiento del Congreso es lo que no necesita Caputo que está intentando controlar lo que para muchos es una depresión económica. Si las cosas no marchan económicamente de acuerdo al plan Caputo ya tiene a quien culpar: la “mesa política” libertaria que parece estar al borde de la anarquía, cada uno hace lo que le parece.
Bullrich ya había desafiado a Milei y su hermana Karina Milei cuando se negó a acatar la orden presidencial de rechazar en el Senado el pliego de una candidata a jueza por ser la cuñada de un periodista de investigación del diario conservador La Nación.
El PRO condenó las declaraciones de Adorni en un comunicado. Un diputado cercano a Macri dijo el viernes que las excusas de Adorni eran simplemente puras mentiras.
La ley de inocencia fiscal es una medida diseñada por Caputo, la vendió como una herramienta para que los ciudadanos saquen del colchón sus ahorros sin declarar; ahora la legislación quedó pegada a Adorni y su mala fama.
Adorni recientemente brindó un informe de gestión en el Congreso y contó con el apoyo en persona de los hermanos Milei. Milei y Macri siguen siendo aliados, pero las señales de una fragmentación del campo de derecha antes de las presidenciales del año que viene son casi inevitables. El PRO no descarta tener un candidato presidencial propio el año que viene y los movimientos de Bullrich desafiando las decisiones presidenciales son constantes. Bullrich habla abiertamente de que el presidente sufre de “emocionalidad”.
Caputo parece estar al borde del aislamiento en los círculos de su gobierno. De hecho, el ministro sigue declarando que una victoria kirchnerista en las elecciones presidenciales del año que viene es imposible. Los que ven al kirchnerismo ganando, dijo Caputo, “nos toman por boludos”. Tal vez Caputo se termine dando cuenta que Adorni es el que lo está tomando “por boludo”. La ley de inocencia fiscal es una medida diseñada por Caputo, la vendió como una herramienta para que los ciudadanos saquen del colchón sus ahorros sin declarar; ahora la legislación quedó pegada a Adorni y su mala fama.
El ruido del caso Adorni afectó la popularidad y credibilidad de Milei. Si Adorni llega a enfrentar una moción de censura en el Congreso el daño será mayor. La especulación es que el PRO quiere forzar la renuncia del jefe de Gabinete para no tener que votar su democión en el parlamento.
Tal vez la jugada de Adorni tiene un objetivo mínimo: no ir preso. Hay movimientos que indican que la hermana presidencial está tanteando posibles candidatos que pertenezcan a su quinta en la interna del Gobierno para reemplazar a Adorni.
Todo esto explica la locuacidad casi en solitario de Caputo. Los Milei, con la caída de Adorni, se quedaron sin vocero. El Gabinete está al borde del sálvese quién pueda.
Caputo intenta hilar una serie de datos para sostener la idea de que la economía no está colapsada: la inflación de mayo midió 2,1%, el riesgo país cae significativamente y las reservas del Banco Central aumentan. Los libertarios festejan cada baja circunstancial de la inflación como una nueva señal de que vienen mejores tiempos.
A Caputo ya no le queda otra alternativa que admitir que los salarios pierden contra el costo de vida. Hay señales de que el gobierno libertario intenta enderezar los conflictos: firmó un acuerdo salarial con las universidades después de un largo enfrentamiento. Igual, no deja de bordear la ilegalidad: la Unión Obrera Metalúrgica está intervenida y, de acuerdo a la nueva ley de reforma laboral, hay que renegociar cientos de convenios colectivos.
Tal vez la jugada de Adorni tiene un objetivo mínimo: no ir preso. Hay movimientos que indican que la hermana presidencial está tanteando posibles candidatos que pertenezcan a su quinta en la interna del Gobierno para reemplazar a Adorni. Todo esto explica la locuacidad casi en solitario de Caputo. Los Milei, con la caída de Adorni, se quedaron sin vocero. El Gabinete está al borde del sálvese quién pueda.
Caputo jura que la oposición no puede ganar en 2027 justo cuando el kirchnerismo crece en las encuestas. Se cumplió un año de la detención de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y las señales de apoyo en San José 1111 donde cumple su arresto domiciliario crecen.
La semana comenzó con el funeral masivo de Carlos Solari, el poeta nacional, el domingo en Avellaneda. A Solari se lo despidió sin incidentes mayores en territorio peronista después de que el gobierno libertario se negara a habilitar el Congreso o la Casa Rosada para las exequias. La ceremonia multitudinaria fue un “orgullo”, según la pareja de Solari, Virginia Mones Ruiz, dijo el viernes en un video.
Así, después de un funeral histórico, comienza el camino de Solari hacia su canonización artística definitiva más allá de su filiación política pero sin dejar de incluirla.
La conmoción nacional logró cerrarle la boca a Milei, se abstuvo de hacer algún comentario en las redes. El jefe de estado libertario tiene algo de estrella de rock frustrado, hace poco con gran esfuerzo llenó el Movistar Arena con su banda tributo a La Renga. Ante la muerte de un astro de verdad, Solari, el presidente no pudo más que quedarse mudo.
Los libertarios, que observaron la ceremonia de Avellaneda organizada por la dirigencia peronista con un poco de frustración, añoran otra cosa y el filósofo derechista Alejandro Rozitchner estuvo dispuesto a ponerlo en palabras: “No nos olvidemos: es una despedida. O sea, el cierre de algo. Otro paso del gran cambio que vive el país, el inicio de algo distinto. Se hace el duelo por una muerte y por el fin de muchas cosas”.
¿El “cierre” de algo? Así, un pensador ruega que la muerte sea el final de Solari. Todo indica que será exactamente al revés.



