Tras seis meses de conflicto por el cierre de la fábrica y el despido de 920 trabajadores, la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro dispuso el desalojo. El sindicato llamó a concentrarse frente a la planta y anunció un abrazo y una conferencia de prensa para este viernes.

La sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ordenó el desalojo de la planta de FATE, donde se mantiene un conflicto laboral iniciado hace seis meses, luego del anuncio del cierre de la fábrica y el despido de 920 trabajadores.
El conflicto comenzó el 18 de febrero, cuando la empresa comunicó el cierre de la planta. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) tomó entonces las instalaciones, al considerar que la decisión empresaria constituía un lockout ilegal.
Al cumplirse seis meses del conflicto, el 18 de agosto, el secretario general del SUTNA, Alejandro Crespo, había señalado que los trabajadores habían realizado un inventario de las existencias en la fábrica. Según explicó entonces, la materia prima disponible permitiría mantener la producción durante más de un año.
La resolución judicial dispuso ahora el desalojo de la planta. Frente a esa decisión, el sindicato convocó a trabajadores y organizaciones a acercarse a la puerta de FATE para respaldar a los empleados y anunció una concentración para este viernes 18 de septiembre a las 10.
“Llamamos a todos a acercarse desde ahora mismo a la puerta de la planta a apoyar a los trabajadores de FATE”, señaló el SUTNA en un comunicado, en el que también pidió reforzar la presencia durante la madrugada.
Para este viernes, además, el gremio convocó a un abrazo a la fábrica y una conferencia de prensa en el acceso a la planta. El sindicato sostuvo que la resolución judicial busca poner fin al conflicto mediante el desalojo y cuestionó la posición adoptada por la empresa, a la que volvió a atribuir una actuación que considera ilegal.
La disputa por FATE lleva seis meses y tiene como eje el cierre de la planta y la pérdida de 920 puestos de trabajo. Con la orden judicial, el conflicto ingresó ahora en una nueva instancia, mientras el SUTNA busca sostener la permanencia de los trabajadores en la fábrica.


