La Casa Militar toma el control integral de la seguridad, administración y funcionamiento de la Quinta de Olivos. La medida alcanza a cocineros, mozos, personal de limpieza y mantenimiento, que pasarán a depender de las Fuerzas Armadas. El Ejecutivo la justificó por razones de seguridad y por la visita del papa León XIV.

El presidente Javier Milei dispuso el desplazamiento del personal civil que trabaja en la Quinta de Olivos y ordenó que las Fuerzas Armadas asuman de manera progresiva las tareas que hasta ahora estaban a cargo de trabajadores de la residencia presidencial. La decisión se conoció este jueves y, según trascendió, comenzó a implementarse durante las últimas 48 horas.
Entre los trabajadores afectados se encuentran cocineros, mozos, personal de limpieza y mantenimiento. Según la información publicada por La Política Online, doce empleados habrían sido señalados por presuntas filtraciones de información, mientras que otros trabajadores civiles serán reubicados en la Casa Rosada. Con el nuevo esquema, las tareas cotidianas de la residencia quedarán bajo la órbita de la Casa Militar.
La medida generó distintas versiones sobre sus motivos. Una de ellas vinculó la decisión con la intoxicación de uno de los perros del Presidente, episodio que habría provocado la sospecha de un intento de envenenamiento. Otra versión relacionó el desplazamiento con la filtración de información sobre una presunta compra de carne para Milei y funcionarios por unos 500 millones de pesos. Ninguna de esas explicaciones fue confirmada oficialmente.
La versión del Gobierno apunta a cuestiones de seguridad. A través de un comunicado, el Ejecutivo informó que la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la Residencia Presidencial de Olivos y de las residencias transitorias utilizadas por el Presidente y su familia.
Según el Gobierno, el objetivo es “fortalecer la seguridad” y facilitar los procesos administrativos internos, en un contexto que definió como de “escalada de la inseguridad a nivel global” y ante la visita del papa León XIV a la Argentina.
La transferencia de funciones a las Fuerzas Armadas se completará, de acuerdo con el comunicado, en un plazo máximo de 60 días. El nuevo esquema contempla además la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y la separación de las funciones de seguridad, administración y control.
El Gobierno sostiene que esa reorganización permitirá reducir la estructura formal y la cantidad de personal que permanece en la residencia. Mientras tanto, el desplazamiento de los trabajadores civiles abrió un escenario inédito para el funcionamiento cotidiano de la Quinta de Olivos, donde desde ahora las tareas de cocina, limpieza y mantenimiento quedarán integradas al dispositivo bajo responsabilidad de la Casa Militar.


