El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, descartaron que el Gobierno impulse medidas para asistir a las familias endeudadas, pese a que la morosidad en los hogares alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas.

Según datos del Banco Central (BCRA), el índice de mora de los hogares llegó al 12,8% en mayo, el registro más elevado en más de 24 años. De acuerdo con estudios especializados, alrededor de seis millones de personas presentan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, en un contexto en el que muchas familias recurren al crédito para afrontar gastos básicos como alimentos, servicios o refinanciar deudas previas.
Consultado sobre la situación, Milei sostuvo que se trata de acuerdos entre privados y rechazó la posibilidad de una intervención estatal.
«Si alguien tiene un acuerdo privado con otro y no está en condiciones de cumplir con ese acuerdo, ¿es correcto que le haga pagar a un tercero por eso? Quienes se endeudan tienen responsabilidad, no les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo», afirmó durante una entrevista televisiva.
El mandatario agregó que trasladar ese costo al Estado implicaría hacerlo recaer sobre el resto de la sociedad y vinculó el incremento de la morosidad con lo que definió como «ataques del kirchnerismo».
La deuda de las familias sigue en aumento
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos del Banco Central hasta mayo de este año, indicó que la deuda de las familias representa el 73% del total de la cartera irregular del sistema financiero.
El estudio señala además que la morosidad bancaria alcanzó el 7,6%, tras 19 meses consecutivos de incrementos. En ese período, el índice de irregularidad de las empresas pasó del 0,7% en octubre de 2024 al 3% en mayo de 2026, mientras que el correspondiente a las familias aumentó del 2,5% al 12,3%.
El informe atribuye el deterioro principalmente al crecimiento del endeudamiento mediante préstamos personales y tarjetas de crédito, en un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de la informalidad laboral y la caída de los ingresos.
Pese a ello, Milei señaló que la solución pasa por la refinanciación ofrecida por las entidades financieras. «Fomentamos que refinancien», afirmó, y descartó impulsar medidas para mejorar los salarios al asegurar: «Olvídese, conmigo no».
Caputo: «No hay mucho que podamos hacer»
En la misma línea se expresó el ministro de Economía, Luis Caputo, quien sostuvo que el Estado no debe intervenir para resolver el problema del endeudamiento de los hogares.
«Deben hacerse cargo. No hay mucho que podamos hacer», afirmó.
El funcionario explicó que la asistencia estatal podría generar desigualdades entre quienes tomaron créditos y quienes no lo hicieron, y recordó que el Gobierno había advertido a algunas entidades financieras sobre el riesgo de otorgar préstamos con tasas elevadas.
«Nosotros en su momento le dijimos a más de un banco: ‘Si estás prestando plata al 10% mensual y los sueldos crecen al 2%, lo más probable es que esta gente no te pague'», aseguró.
No obstante, Caputo sostuvo que espera que el problema se resuelva de manera gradual con el paso del tiempo y afirmó que la mora «va a ir cayendo», aunque no anunció medidas específicas para asistir a las familias afectadas.


