Las elecciones legislativas de medio término ponen en juego el control del Congreso estadounidense y podrían debilitar al presidente republicano en la segunda mitad de su mandato. En la Casa Rosada hay preocupación por una eventual derrota que comprometa el respaldo político y financiero de Washington al programa económico libertario.

Estados Unidos celebra este martes sus elecciones legislativas de medio término, una votación que funciona como examen de la gestión de Donald Trump y puede alterar el equilibrio de poder en Washington. Los sondeos anticipan un avance contundente de los demócratas, que podrían arrebatarles a los republicanos el control de la Cámara de Representantes e incluso del Senado. El resultado también tiene una dimensión regional: en el gobierno de Javier Milei siguen con atención los comicios por las consecuencias que una derrota de Trump podría tener sobre el respaldo estadounidense a la Argentina.
Las proyecciones electorales muestran un escenario adverso para el oficialismo. El analista Nate Silver, especialista en estudios de opinión, estima que los demócratas tienen un 95% de probabilidades de recuperar la Cámara baja y un 79% de quedarse con el Senado. En la misma dirección, el pronóstico de Harry Enten, analista de CNN y uno de los encuestadores seguidos por el propio Trump, anticipa una victoria amplia de la oposición. Aunque los sondeos pueden fallar, las tendencias representan una señal de alarma para el presidente, que todavía tiene más de dos años de mandato por delante.
Para Milei, el escenario excede la relación política con Trump. La Casa Blanca y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, fueron piezas centrales del respaldo financiero y diplomático que recibió la administración libertaria. Un cambio en la composición del Congreso podría aumentar los obstáculos internos para sostener esa política y debilitar la capacidad de Trump para intervenir en favor del Gobierno argentino. La incertidumbre se suma a las dificultades económicas que atraviesa la gestión de Milei y a su dependencia del apoyo externo.
El propio Trump buscó transmitir optimismo en la jornada electoral. En una entrevista con Fox News aseguró que los resultados serían mejores de lo que anticipan los pronósticos. También volvió a coquetear con la posibilidad de competir por un tercer mandato presidencial en 2028, aunque reconoció que la Constitución se lo impide. La Enmienda 22 establece que nadie puede ser elegido presidente más de dos veces, independientemente de que los mandatos sean consecutivos o no.
La jornada estuvo atravesada, además, por movimientos de la política exterior estadounidense. Trump anunció que interrumpirá a fin de año la ayuda militar de 4.000 millones de dólares a Israel, al considerar que el país ya no necesita esos fondos. También confirmó un ataque contra una instalación antiaérea iraní en la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, en medio de una escalada de tensión con Teherán. Mientras tanto, Wall Street abrió con resultados dispares y los primeros centros de votación comenzaron a recibir electores en Florida, uno de los estados clave de la contienda.


