La empresa El Nuevo Halcón confirmó el cese definitivo del servicio que unía Plaza Constitución con el sur del Conurbano. La firma arrastra meses de salarios adeudados y puso en venta su terminal de Quilmes para afrontar parte de la deuda con los empleados.

La empresa El Nuevo Halcón, operadora de la línea de colectivos 148, confirmó el cierre definitivo de sus operaciones en medio de la crisis que atraviesa el sector del transporte. La decisión dejó alrededor de 500 trabajadores sin empleo y puso fin a un servicio que funcionaba desde 1943, conectando Plaza Constitución con San Francisco Solano y atravesando distintos distritos del sur del conurbano bonaerense.
Según informaron fuentes de la compañía, la firma arrastra meses de salarios impagos, que incluyen el medio aguinaldo de diciembre y los sueldos correspondientes a enero y febrero. Para intentar cancelar parte de esa deuda con el personal, la empresa avanzó con la venta de su terminal ubicada en Quilmes.
La línea 148 cumplía un recorrido clave para miles de pasajeros que se trasladan diariamente entre la Ciudad de Buenos Aires y localidades del sur del Gran Buenos Aires, como Quilmes y Florencio Varela. Tras el cierre, el servicio sería redistribuido entre otras empresas del sector.
De acuerdo con versiones del sector, los ramales con destino a San Francisco Solano pasarían a manos de la empresa San Vicente, vinculada al Grupo DOTA, mientras que los servicios hacia Florencio Varela quedarían bajo la gestión de Expreso Quilmes (línea 98), firma cuyo control comparten el propio DOTA y la sociedad administradora de la línea 85 (SAES). La reorganización del recorrido busca garantizar la continuidad del servicio para los usuarios habituales de la traza.


