EL BANCO CENTRAL PERDIÓ U$S 1023 MILLONES EN OPERACIONES FINANCIERAS CON EL ORO

La AGN expuso el costo de las coberturas contratadas durante 2025, cuando el precio del metal trepó un 53%. El BCRA defendió la operación y acusó a la auditoría de actuar con fines políticos. Las dudas sobre el secretismo y el diseño de la estrategia financiera siguen abiertas.

La AGN expuso el costo de las coberturas contratadas durante 2025, cuando el precio del metal trepó un 53%. El BCRA defendió la operación y acusó a la auditoría de actuar con fines políticos. Las dudas sobre el secretismo y el diseño de la estrategia financiera siguen abiertas.

El Banco Central desembolsó US$ 1.023 millones en operaciones financieras destinadas a cubrirse de una eventual caída del precio del oro, según un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre los estados contables de 2025. La paradoja es que, durante ese mismo año, el metal se valorizó un 53%, lo que produjo una ganancia de más de $8 billones para la autoridad monetaria por la tenencia de sus reservas. El costo de la cobertura, en cambio, redujo parte de ese beneficio.

La información desató una disputa entre el organismo que conduce Santiago Bausili y la AGN. El Banco Central aseguró que obtuvo un resultado neto positivo de US$ 2.505 millones por su posición en oro y acusó a la conducción de la auditoría de buscar su desprestigio por motivos políticos. Sin embargo, el informe dejó al descubierto interrogantes sobre la estrategia elegida para administrar las reservas y, sobre todo, sobre la falta de transparencia con la que se comunicaron las operaciones.

De acuerdo con los datos presentados ante la AGN, US$ 960,2 millones correspondieron a pérdidas por los contratos financieros de cobertura y otros US$ 62,8 millones al pago de primas. Como el precio del oro subió en lugar de caer, el seguro no cumplió la función para la que había sido contratado, pero sus costos sí se hicieron sentir. La auditoría también señaló que, al cierre de 2025, no se había utilizado el oro como garantía de un préstamo.

Las coberturas son instrumentos habituales en los mercados: permiten fijar condiciones para protegerse de movimientos desfavorables de los precios. El problema no es su utilización en sí misma, sino cuánto se paga por ellas y qué condiciones se aceptan. En este caso, la estrategia del BCRA habría limitado también las ganancias potenciales ante una suba del metal, mediante un precio máximo a partir del cual el organismo dejaba de beneficiarse plenamente de la valorización.

La estructura elegida resulta particularmente llamativa porque el oro registró una fuerte escalada durante 2025. Entre las alternativas que podrían haberse evaluado figuran la actualización periódica de los límites de precio, las coberturas parciales o escalonadas y el autoseguro, que permite absorber las fluctuaciones sin pagar primas ni asumir compromisos mediante derivados financieros. El informe de la AGN puso así en discusión si la operación estuvo bien diseñada para el escenario que finalmente se produjo.

A las dudas sobre la conveniencia económica se suma el manejo de la información. Bausili había defendido ante senadores el secretismo sobre la ubicación física del oro y su utilización con el argumento de que divulgar esos datos podía facilitar maniobras especulativas. Pero el BCRA tampoco presentó de manera integrada y explícita en sus estados contables la revalorización del metal y las pérdidas de los instrumentos derivados. Fue necesario reconstruir la información a partir de distintas fuentes para conocer el costo de la cobertura.

Esa presentación contable abrió, a su vez, una controversia dentro de la propia auditoría. El auditor Luis Naidenoff cuestionó el procedimiento de Juan Forlón, quien expuso los datos, porque consideró que el costo de las operaciones no surgía directamente de los estados contables examinados. La discusión sobre el método de auditoría no despeja, sin embargo, la pregunta central: por qué una operación destinada a proteger las reservas terminó costando más de mil millones de dólares en un año de fuerte suba del oro.

La cuestión tampoco termina en el balance de 2025. La AGN investiga por separado las razones por las que el Gobierno trasladó oro al exterior y las consecuencias de esa decisión. Ese informe ya fue remitido a las autoridades del Banco Central. Además, aunque al cierre del ejercicio auditado no quedaban operaciones de cobertura vigentes bajo ese concepto, resta saber si Bausili y el ministro de Economía, Luis Caputo, repitieron la estrategia durante 2026.

El episodio vuelve a poner bajo la lupa la administración de las reservas internacionales en manos de funcionarios con trayectoria en el sector financiero, entre ellos Caputo, su viceministro José Luis Daza y las autoridades del BCRA. La discusión no pasa solamente por cuánto ganó el Banco Central con el oro, sino por el costo de la protección elegida, las alternativas que se descartaron y la decisión de mantener esa arquitectura financiera fuera del conocimiento público.

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