Trabajadores, estudiantes y autoridades universitarias denunciaron que la falta de presupuesto ya impacta en las aulas, los laboratorios y las condiciones de vida dentro de las universidades públicas. En Exactas de la UBA aseguran que pierden “un docente cada dos días”, mientras los salarios acumulan una caída real del 33,7% desde 2023.

A días de una nueva Marcha Federal Universitaria, docentes, estudiantes, investigadores y trabajadores no docentes de distintas universidades nacionales coincidieron en que el sistema público de educación superior atraviesa una situación límite por el ajuste presupuestario impulsado por el gobierno de Javier Milei. La caída salarial, la falta de insumos, las renuncias de profesores y el deterioro de las condiciones de cursada aparecen como algunos de los efectos más visibles del desfinanciamiento.
Valeria Levi, vicedecana de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, advirtió que la situación ya afecta el funcionamiento cotidiano de las carreras. Según detalló, en los últimos dos años y medio la facultad perdió 438 docentes y enfrenta dificultades para sostener clases y proyectos de investigación. “No tenemos plata para comprar equipamientos ni insumos, y los salarios de docentes, becarios y no docentes están prácticamente por debajo de la línea de pobreza”, señaló. En Exactas, aseguran, “se pierde un docente cada dos días”.
El deterioro salarial aparece como uno de los ejes centrales del conflicto. Datos difundidos por el Grupo EPC indican que los salarios universitarios acumulan 17 meses consecutivos de caída y perdieron un 33,7 por ciento de poder adquisitivo desde 2023. Para volver a los niveles de noviembre de ese año, necesitarían un incremento superior al 50 por ciento. En ese contexto, docentes y trabajadores comenzaron a multiplicar changas y empleos alternativos para llegar a fin de mes.
Agustina Martínez, docente de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), describió una situación cada vez más extendida entre profesores universitarios. “Hay docentes que hacen Uber o venden ropa por catálogo”, explicó. Incluso contó que en grupos de WhatsApp que antes se utilizaban para discutir temas académicos hoy predominan ofertas de productos y servicios entre colegas. Una encuesta realizada por la propia UNAJ reveló que uno de cada cinco docentes complementa ingresos trabajando en plataformas como Uber, Rappi o en sistemas de venta directa.
El ajuste también golpea a los trabajadores no docentes. Gonzalo Ghedin, delegado de APUBA en Exactas, sostuvo que muchos empleados necesitan dos o tres trabajos para sostenerse y que algunos ya no pueden afrontar siquiera el costo del transporte. En paralelo, desde la UNSAM señalaron que cerca del 20 por ciento de los trabajadores no docentes tiene el sueldo embargado por deudas vinculadas a tarjetas o créditos personales.
La crisis impacta además sobre los estudiantes. Luna Urizar, alumna de Antropología en la UNSAM, sostuvo que cada vez más jóvenes abandonan materias o reducen cursadas porque necesitan trabajar más horas. Desde distintas universidades advierten también situaciones de estudiantes que llegan a clases sin haber comido o que concentran materias en pocos días para ahorrar dinero en transporte. A eso se suma el congelamiento de las becas Progresar, que continúan en 35 mil pesos desde 2024.
El deterioro del sistema universitario se produce mientras continúan las disputas judiciales por la Ley de Financiamiento Universitario. Días atrás, la Cámara Contencioso Administrativo Federal habilitó que el conflicto llegue a la Corte Suprema tras un recurso presentado por el Gobierno nacional. Mientras tanto, las universidades denuncian una caída real acumulada de casi el 46 por ciento en las transferencias presupuestarias entre 2023 y 2026.
En ese escenario, el Consejo Interuniversitario Nacional, los gremios docentes y no docentes y la Federación Universitaria Argentina convocaron a una nueva Marcha Federal Universitaria para este martes, con movilizaciones en todo el país y acto central en Plaza de Mayo. Será la cuarta gran protesta del sector desde la llegada de Milei al poder y buscará volver a poner en el centro del debate el financiamiento de las universidades públicas.


