La directora del FMI volvió a elogiar el ajuste del Gobierno y reclamó que los jóvenes vayan a votar contra el populismo. También defendió las privatizaciones y los recortes jubilatorios, mientras el organismo mantiene a la Argentina bajo un programa de deuda por miles de millones de dólares.

Kristalina Georgieva volvió a intervenir en el debate político argentino con un explícito respaldo al rumbo económico de Javier Milei. Durante una conferencia internacional de banca organizada por el Banco Santander, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) llamó a los jóvenes de todo el mundo a participar de las elecciones para «cortarle la cabeza al populismo» y elogió el programa de ajuste del Gobierno libertario. «Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera. El país será recompensado por ello», aseguró.
La funcionaria búlgara también tomó partido en la discusión sobre los modelos económicos y puso como ejemplos a Grecia, Portugal e Irlanda, países que atravesaron profundas crisis fiscales y aplicaron severos programas de austeridad. Cuando el moderador del encuentro, el periodista británico James Harding, mencionó a esas tres naciones, Georgieva agregó: «O Argentina». La comparación no es menor: en Grecia, el ajuste impuesto durante la crisis provocó un derrumbe del 26% del PBI entre 2010 y 2018, un desempleo del 28%, fuertes recortes jubilatorios y la privatización de empresas públicas.
El respaldo llega mientras la Argentina acumula una deuda de capital con el FMI de unos 57.000 millones de dólares. Si se incorporan los intereses del cronograma de pagos hasta 2042, el compromiso asciende a aproximadamente 73.000 millones. En abril de 2025, el organismo aprobó un nuevo programa por 20.000 millones de dólares, de los cuales ya ingresaron cerca de 16.000 millones. Pese a los incumplimientos del Gobierno en materia de acumulación de reservas y de la meta fiscal, el Fondo habilitó recientemente otro desembolso de 900 millones y negocia nuevas dispensas para sostener el acuerdo.
Georgieva también defendió las privatizaciones, al considerar que las empresas públicas son menos ágiles para adaptarse a los cambios. La definición coincide con el proceso de venta de AySA, cuyas acciones fueron adjudicadas por 340 millones de dólares, por debajo de los 500 millones que esperaba recaudar el Gobierno. La operación involucra a una compañía que había registrado una ganancia antes de impuestos de 420 millones de dólares durante el año pasado y que presta servicios a unos 14 millones de habitantes del AMBA.
En el mismo encuentro, la titular del Fondo reclamó aumentar la edad jubilatoria y planteó que, ante el déficit fiscal, los gobiernos deben elegir entre incrementar los ingresos mediante el crecimiento económico o reducir el gasto público. «Si le decís a la gente en Europa que ahora que vivimos más tenemos que trabajar más, eso no es popular en muchos países», reconoció. Así, mientras el organismo exige disciplina fiscal y reformas estructurales a la Argentina, su máxima autoridad volvió a expresar un respaldo político explícito al Gobierno de Milei y a cuestionar a las fuerzas que se oponen a ese programa.


